Economía

Senado debatirá Presupuesto 2027 con recorte de $8,36 billones en el pago de la deuda pública

La reprogramación de obligaciones financieras permitiría atender la emergencia del terremoto, pero expertos advierten sobre mayores intereses, presiones fiscales y costos futuros para Colombia.

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Comunicador Social y Periodista. Reportero en las regiones. Escribo sobre microeconomía y macroeconomía. Disfruto el café, la cerveza artesanal y el rock.

hace 3 horas

Se aproxima el debate definitivo que determinará el Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027. Este miércoles 14 de octubre se radicó en el Senado la ponencia para segundo debate y mantuvo el monto sin cambios, $634,9 billones. No obstante, el ajuste significativo estuvo en la plata destinada a pagar la deuda pública, la asignación pasó de $152,4 billones, aprobados en primer debate, a $144,1 billones, una reducción de $8,36 billones.

Gran parte de esa reducción obedece a que el Ministerio de Hacienda y los ponentes del PGN acordaron el martes 13 de octubre reducir en $6,4 billones los recursos destinados al servicio de la deuda. De ese monto, $6 billones se dirigirán a atender a los damnificados del terremoto del 10 de agosto y a financiar la gestión del riesgo de desastres.

El anuncio lo hizo el senador Christian Garcés, del Centro Democrático y coordinador ponente del proyecto, cuando falta una semana para que venza el plazo para aprobar la ley de presupuesto.

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La decisión abrió un debate entre los expertos sobre la conveniencia de utilizar recursos inicialmente destinados al pago de obligaciones financieras para responder a una emergencia.

Otros consideran que la operación permite conseguir recursos en el corto plazo, pero advierten que podría aumentar los costos financieros y agravar los desequilibrios fiscales.

Para contexto, el servicio de la deuda corresponde al dinero que el Estado reserva para pagar los intereses y abonar al capital de los préstamos adquiridos por los distintos gobiernos. Por eso, reducir esta partida no significa necesariamente que desaparezcan las obligaciones: una parte de los pagos puede aplazarse para los años siguientes. EL COLOMBIANO consultó a diversos expertos sobre este cambio en el pago de la deuda.

La operación

José Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javeriana, considera que la operación puede ser una alternativa para conseguir recursos en medio de la emergencia, especialmente porque el Gobierno ya había realizado movimientos para modificar el calendario de sus obligaciones.

Según explicó, el presupuesto presentado inicialmente al Congreso contemplaba un cambio de casi $30 billones en los pagos de deuda. Además, una operación de canje realizada recientemente permitió reducir en más de $10 billones los pagos previstos para 2027.

La cuestión es que estas operaciones permiten liberar recursos en el presente al trasladar parte de las obligaciones hacia el futuro. Para Salazar, la emergencia ocasionada por el terremoto justifica buscar margen de maniobra fiscal, aunque el mecanismo tiene un costo potencial.

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“De alguna forma es la opción menos costosa en el corto plazo”, afirmó Salazar.

Así funciona la reprogramación del pago de deuda

El meollo del asunto es que el resultado dependerá de las tasas de interés que se acuerden en las nuevas operaciones y de la credibilidad del plan de ajuste fiscal que esperan los mercados. Si las condiciones financieras futuras son más costosas, el alivio inmediato podría traducirse en mayores pagos de intereses.

Luis Fernando Ramírez, docente e investigador económico, explicó que el mecanismo consiste en renegociar el momento en que se devuelve el capital. Por ejemplo, un acreedor puede aceptar recibir más adelante el dinero que debía cobrar el próximo año, a cambio de una tasa de interés superior.

Los fondos de pensiones son actores relevantes en estas operaciones porque figuran entre los principales tenedores de deuda pública. Si aceptan modificar los plazos bajo nuevas condiciones, el Gobierno obtiene un alivio inmediato en sus necesidades de caja, pero asume un costo financiero por la renegociación.

Ramírez advirtió que aplazar los pagos no es gratuito, pues normalmente implica reconocer una prima o una tasa de interés mayor.

La preocupación de ese pago de intereses se centra en que Colombia hoy enfrenta un encarecimiento de la deuda, incluso a los niveles de países como Brasil. Una situación que, por ahora, no ha mejorado con el nuevo Gobierno, ya que este mes, la tasa para TES a 10 años se trepó a más del 13%.

¿Se pudo trasladar recursos de otros gastos?

No obstante, hay quienes no ven con buenos ojos esa operación. Hernando Zuleta, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, señaló que el principal problema de las finanzas públicas es la necesidad de corregir el desequilibrio fiscal, que para 2027 se proyecta en 9,5% del PIB, es decir, alrededor de $190 billones.

Por eso, considera inconveniente reducir los recursos destinados al servicio de la deuda para financiar otros gastos.

A su juicio, el Gobierno debería buscar el dinero para atender la emergencia trasladando recursos de otros gastos del presupuesto, en lugar de reducir la plata destinada a pagar la deuda pública.

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“Ablandar el presupuesto nacional para gastar más en la emergencia a costa de reducir el servicio de la deuda es seguir pateando el balón hacia adelante, es seguir incrementando la deuda. Eso los mercados lo resienten y seguramente implicará mayor costo de la deuda en el mediano plazo”, dijo el académico.

A esa crítica se suma José Roberto Acosta, exdirector de Crédito Público. En su concepto convertir una partida destinada a cumplir obligaciones financieras en gasto primario aumenta las presiones sobre el déficit primario y puede agravar el desfinanciamiento del presupuesto.

Acosta reconoce la necesidad de responder a la emergencia del terremoto, pero considera que el Gobierno debe buscar fuentes de financiación que no dependan de aplazar obligaciones con los acreedores.

Como alternativas, planteó una reforma tributaria y recortes concretos del gasto público. En su opinión, el endeudamiento actual termina comprometiendo los ingresos futuros del Estado, porque las obligaciones tendrán que pagarse posteriormente con recursos públicos.

Otro cambios del Presupuesto General de la Nación de 2027

La nueva ponencia adiciona $4,5 billones al MinHacienda, de los cuales $3,9 billones se destinarían a inversión y $600.000 millones a gastos de funcionamiento.

Con esta modificación, el presupuesto de la cartera pasaría de $43,5 billones a $48 billones. La adición forma parte de los principales movimientos de recursos incluidos en la ponencia para segundo debate.

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El sector de Minas y Energía tendría una adición de $3 billones para financiar subsidios a las tarifas de energía eléctrica, gas por redes y gas licuado de petróleo (GLP). El presupuesto del sector aumentaría de $7,5 billones a $10,51 billones.

Además de la reducción al servicio de la deuda pública, la ponencia plantea ajustes en los sectores de Planeación, Presidencia, Transporte y en el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición.

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En Planeación, se reducirían $31.000 millones de los gastos de funcionamiento de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, correspondientes al Fondo Empresarial.

En la Presidencia de la República, el documento propone recortar $12.000 millones de inversión de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional. La reducción está asociada al cupo fiscal previsto para incorporar recursos de cooperación internacional destinados al sector salud.

En Transporte, se plantea una disminución de $15.600 millones en el proyecto de inversión de la Aeronáutica Civil. Según la ponencia, el ajuste responde a la estimación de los aportes necesarios para el proyecto Aeropuerto del Café durante 2027, teniendo en cuenta el flujo de recursos requerido y el avance previsto de las obras.

Cabe destacar que estos cambios no son definitivo y el proyecto deberá cumplir su trámite, ahora en plenaria de Senado.

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Bloque de preguntas y repuestas

¿Por qué Colombia reducirá recursos destinados al pago de la deuda?
El Gobierno y los ponentes acordaron reducir $6,4 billones para liberar recursos, de los cuales $6 billones se destinarían a atender la emergencia del terremoto del 10 de agosto.
¿Cuánto se recortaría del servicio de la deuda en 2027?
La ponencia propone reducir $8,36 billones, al pasar de $152,4 billones a $144,1 billones.