¿Cómo y en qué proyectos plantea el Gobierno invertir cerca de $100 billones del ahorro pensional que regresaría del exterior?
El documento habla de varios mecanismos, menciona proyectos públicos, banco de proyectos y mesas interinstitucionales. Aquí todos los detalles.
Comunicador Social y Periodista. Reportero en las regiones. Escribo sobre microeconomía y macroeconomía. Disfruto el café, la cerveza artesanal y el rock.
El Gobierno Nacional publicó el borrador de decreto que busca permitir que solo hasta el 30% del ahorro pensional esté en el exterior, con un plazo de hasta 5 cinco años para limitarlo. La medida ha desatado una gran polémica; incluso, la oposición señala que el proyecto obedece a razones ideológicas, ¿Pero qué hay detrás de la iniciativa del Ejecutivo?
Según los documentos que sustentan la iniciativa, el propósito central es “dinamizar la economía local, aumentar la productividad y fortalecer el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB)”, aprovechando el ahorro de largo plazo que administran los fondos de pensiones.
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Lo cierto es que el documento es claro en proponer proyectos de sectores públicos y privados para absorber más de $100 billones en los próximos años. Aquí le contamos.
Sectores priorizados para recibir los recursos pensionales
Lo primero que se debe tener claro es que esa plata podría llegar a ser invertida en algunos proyectos. De hecho, el documento identifica áreas específicas donde el Gobierno considera que cada peso invertido puede generar mayores efectos multiplicadores sobre la economía.
Entre los sectores priorizados se encuentran:
- Infraestructura y obras civiles: proyectos de transporte intermodal, incluyendo vías, ferrocarriles, aeropuertos y transporte fluvial
- Construcción y vivienda: un sector que aún no recupera plenamente los niveles previos a la pandemia y que es clave para el empleo
- Energía y transición energética: iniciativas de energías renovables y procesos de electrificación
- Sectores productivos: proyectos que impulsen el valor agregado y el desarrollo sostenible.
El documento argumenta que la apuesta oficial es que estas inversiones contribuyan tanto a la reactivación económica como a cerrar brechas estructurales en infraestructura y energía.
Se habla de un “Banco de Proyectos para el ahorro pensional”
El decreto es claro en proponer proyectos públicos y privados para destinar dicha inversión y plantea mecanismos para definirlos. Uno de ellos es la creación de un “Banco de Proyectos”, desde el cual el Ministerio de Hacienda promoverá un portafolio de iniciativas con enfoque productivo, aptas para recibir inversión de los fondos de pensiones.
Adicionalmente, se contemplan mesas interinstitucionales en las que participarán las AFP, el sector privado y entidades públicas. Estos espacios buscarán identificar oportunidades, estructurar nuevos proyectos y definir los instrumentos financieros más adecuados para canalizar los recursos.
Entre esos instrumentos se incluyen bonos, fondos de capital privado y procesos de titularización, con el fin de que el dinero fluya de manera ordenada hacia proyectos de gran escala y de largo plazo.
Qué proyectos se mencionan en el decreto
El decreto dice que en el país hay proyectos que podrían absorber esa inversión: “Los ejercicios de planeación sectorial y fiscal evidencian la existencia de un portafolio amplio y diversificado de proyectos con horizontes de ejecución compatibles con inversionistas institucionales”.
Y se lee: “En particular, el Plan Maestro de Transporte Intermodal (PMTI) y sus actualizaciones, así como el portafolio identificado para el período 2026–2028 (aproximadamente $111,5 billones) y los Proyectos de Interés Nacional Estratégico con vigencias futuras aprobadas (cerca de $85 billones), muestran que existe una base relevante de iniciativas susceptibles de estructuración financiera”.
Especifica que la oferta no se limita al nivel nacional, sino que incluye proyectos departamentales y municipales, así como iniciativas del sector privado.
De hecho, en el documento hay un cuadro en el que se presentan proyectos de interés nacional y otros proyectados para 2026 y 2028. Se mencionan la Segunda Línea del Metro de Bogotá, el aeropuerto de Cali, el Regiotram Norte, el Tren de Cercanías del Valle, el Canal del Dique, entre otros.
No obstante, “la capacidad de absorción de estos recursos no depende únicamente de la existencia de proyectos, sino de su identificación, priorización, estructuración financiera y de la disponibilidad de instrumentos admisibles conforme al régimen de inversión de los fondos de pensiones obligatorias”, se lee.
¿El decreto podría obedecer a razones ideológicas?
El rector de la Universidad EIA, José Manuel Restrepo, planteó una interpretación crítica sobre la intención del Gobierno con el decreto. A su juicio, la iniciativa no obedece a una sola motivación, sino a una combinación de factores ideológicos, cambiarios y fiscales que podrían alterar la lógica del sistema pensional y del mercado financiero colombiano.
Añadió que el decreto debe leerse más allá del discurso oficial de reactivación económica y fortalecimiento del mercado de capitales local. Para Restrepo, el primer elemento es ideológico. Según su análisis, el Gobierno mantiene una tendencia a ampliar la presencia del Estado en sectores estratégicos, y el ahorro pensional no sería la excepción.
“Este gobierno siempre ha pretendido estatizarlo prácticamente todo. Ahora estatiza en el fondo las decisiones de inversión de los fondos privados de pensiones”, sostuvo el académico. En su concepto, la creación de un banco de proyectos y la definición de destinos prioritarios de inversión limitan la autonomía real de las AFP.
Además, advirtió que al restringir la inversión en el exterior se afecta un principio clave de la gestión de portafolios: la diversificación del riesgo global. “Al impedir la diversificación de riesgo global, pues creo que ahí hay una manera ideológica de estatizar esas decisiones”, agregó.
El efecto cambiario: presión artificial sobre la tasa de cambio
Un segundo objetivo del decreto, según Restrepo, estaría relacionado con la tasa de cambio. El retorno de recursos al país podría generar expectativas de mercado que presionen el dólar a la baja.
“Puede ser un mecanismo para influir la tasa de cambio a la baja, simplemente por expectativas de mercado”, explicó. Una apreciación del peso tendría efectos favorables sobre las finanzas públicas, al reducir el valor en pesos de la deuda externa y los costos asociados a su servicio.
Sin embargo, el rector advirtió que se trataría de un ajuste artificial. “Es una manera ficticia de presionar una tasa de cambio que le favorece desde el punto de vista fiscal”, señaló.
Riesgo de concentración en deuda pública
Restrepo también cuestionó la viabilidad de absorber grandes volúmenes de recursos en proyectos productivos dentro del país. En su opinión, Colombia no cuenta actualmente con un portafolio de iniciativas de la magnitud suficiente para canalizar ese ahorro.
El académico considera que el Gobierno podría terminar “forzando” a las AFP a invertir en TES, incrementando la exposición del ahorro pensional al riesgo fiscal del propio Estado.
Una apuesta pensando en futuras restricciones fiscales
Otro elemento clave del análisis de Restrepo es el horizonte político y fiscal. Según explicó, el Gobierno es consciente de que el decreto puede ser desmontado fácilmente por una administración futura, al tratarse de una norma reglamentaria.