Prestar el servicio de vigilancia y seguridad ya cuesta 32% más por reforma laboral
La reducción de la jornada laboral a 42 horas y el aumento del recargo dominical al 90% ya comienzan a reflejarse en los costos de sectores que operan de forma permanente. Vigilancia, hoteles y restaurantes reportan incrementos en la nómina y ajustes para mantener su operación.
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La entrada en vigor de dos de los cambios más importantes de la reforma laboral comenzó a pesar en los costos de miles de empresas en Colombia. Desde el pasado 1 de julio, el recargo por trabajar domingos y festivos pasó del 80% al 90%, mientras que desde el 15 de julio la jornada laboral máxima se redujo de 44 a 42 horas semanales, obligando a las compañías a reorganizar turnos, contratar más personal o asumir mayores gastos de nómina.
Los sectores con operación continua o cuya actividad se concentra en noches, fines de semana y festivos son los que empiezan a sentir con mayor fuerza el impacto. Vigilancia, hoteles, restaurantes, comercio, transporte y entretenimiento encabezan la lista de actividades que deberán absorber el incremento en los costos laborales, aunque el Gobierno sostiene que la medida representa una mejora en los ingresos de cientos de miles de trabajadores.
El viceministro de Trabajo, Iván Jaramillo, explicó recientemente en conversación con Blu Radio que los sectores más expuestos son aquellos cuya operación depende de jornadas dominicales y festivas, como el turismo, los servicios de alojamiento, la gastronomía y el transporte. “Estamos hablando de aproximadamente 962.000 trabajadores que van a recibir un incremento en los recargos por laborar en días de descanso obligatorio”, señaló el funcionario.
Sin embargo, desde los gremios aseguran que el desafío no solo radica en pagar mayores recargos, sino en el efecto acumulado que han tenido los cambios laborales implementados durante los últimos tres años, que incluyen el incremento del salario mínimo, la reducción gradual de la jornada laboral, el adelanto del horario para el recargo nocturno y el aumento progresivo de los recargos dominicales.
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Vigilancia: un aumento acumulado del 32% en los costos
Uno de los sectores donde el impacto resulta más evidente es el de la vigilancia y seguridad privada, una actividad cuya estructura de costos depende casi por completo de la mano de obra.
Raquel Garavito, presidenta de la Federación Colombiana de Empresas de Vigilancia y Seguridad Privada (Fedeseguridad), explicó a EL COLOMBIANO que entre el 80% y el 90% del costo de operación de una empresa corresponde al personal operativo, por lo que cualquier modificación en materia laboral se refleja de inmediato en el valor del servicio.
“Cuando se sube el salario mínimo, cuando se reduce la jornada o cuando se presenta cualquier otra modificación laboral, los costos del servicio inmediatamente se ven afectados. No hay forma de que no sea así porque este es un sector con márgenes muy estrechos, que apenas están entre el 3% y el 4%”, afirmó.
Según cálculos del gremio, el efecto acumulado de todos los cambios implementados desde 2023 elevó el costo del servicio de vigilancia un 32% entre agosto de 2025 y agosto de 2026, un incremento que, según Garavito, supera ampliamente el aumento del salario mínimo.
“Esto es una bola de nieve. Si se mezclan tantos cambios al mismo tiempo, inmediatamente se genera ese efecto acumulado”, sostuvo.
Como referencia, Fedeseguridad estima que un servicio de vigilancia que anteriormente costaba alrededor de $14,9 millones hoy puede acercarse a $19,6 millones, dependiendo del esquema de turnos contratado por cada empresa.
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¿Cuál es el principal sector afectado por el alza en servicios de vigilancia?
Contrario a lo que suele pensarse, Fedeseguridad asegura que el mayor impacto no lo está sintiendo inicialmente el sector residencial, sino las entidades públicas.
Hospitales, colegios oficiales, obras de infraestructura, alcaldías y gobernaciones son algunos de los principales usuarios de servicios de vigilancia privada.
Garavito explicó que muchos de esos contratos fueron presupuestados antes de que se conociera el alcance de los incrementos salariales y de la implementación gradual de la reforma laboral.
“Cuando los alcaldes y gobernadores estructuraron sus planes de desarrollo nunca imaginaron que el impacto del salario mínimo y de todos estos cambios laborales fuera tan grande. Hoy son ellos quienes están viendo esos sobrecostos”, indicó.
Al tratarse de una tarifa regulada por el Estado e indexada al salario mínimo, las empresas de vigilancia no tienen margen para absorber el incremento.
“La tarifa que se cobra es una tarifa piso. No podemos cobrar menos porque estaríamos incumpliendo la ley. Por eso esos mayores costos necesariamente terminan trasladándose al usuario, sea un cliente público o privado”, agregó.
¿La tecnología reemplazará a los vigilantes?
El incremento de los costos también ha acelerado la incorporación de herramientas tecnológicas en algunas operaciones.
Sin embargo, Fedeseguridad considera que la automatización no puede sustituir completamente la labor humana.
“La tecnología debe complementar al vigilante, no reemplazarlo. Una cámara puede servir como elemento disuasorio o probatorio, pero nunca tendrá la capacidad de reacción inmediata de una persona”, explicó Garavito.
Actualmente el sector genera cerca de 400.000 empleos formales en el país y, según el gremio, mantiene una estrecha articulación con las autoridades. En ciudades como Bogotá, por cada policía hay aproximadamente 11 vigilantes privados, mientras que en Medellín la relación ronda cinco vigilantes por cada uniformado.
¿Cuánto han aumentoado los costos en el sector de la hotelería por la reforma laboral?
La hotelería enfrenta un panorama similar. Según el Monitor Laboral de Cotelco, durante los primeros cinco meses del año el valor de la nómina de los establecimientos de alojamiento aumentó en promedio 21,4% frente al mismo periodo de 2025.
El impacto ha sido desigual según el tamaño de los hoteles. Los establecimientos con entre 101 y 150 habitaciones registran el mayor incremento, con un aumento promedio del 29,3% en sus costos de personal. Les siguen los hoteles pequeños, de hasta 50 habitaciones, con un incremento del 23,7%; los establecimientos entre 151 y 200 habitaciones, con 19,7%; los hoteles entre 51 y 100 habitaciones, con 17,5%; y los de más de 200 habitaciones, con 16,7%.
El gremio advierte que, con la implementación total de la jornada de 42 horas y el recargo dominical al 90%, el incremento en los costos laborales podría superar el 35% frente a los registrados durante 2025.
Menos contratación y más reorganización
Aunque la reducción de la jornada podría sugerir una mayor necesidad de contratar personal para cubrir los turnos, Cotelco asegura que la realidad está siendo diferente.
Según el gremio, los hoteles están optando por congelar vacantes, reorganizar horarios, redistribuir funciones y fortalecer la polivalencia de sus trabajadores antes que ampliar sus plantas de personal.
Los datos del Monitor Laboral muestran una reducción del personal ocupado en prácticamente todos los segmentos del sector.
Los hoteles con hasta 50 habitaciones presentan la mayor caída, con una reducción promedio del 13,1% en su planta de personal frente al año anterior. En los establecimientos de 51 a 100 habitaciones la disminución alcanza el 6,2%; en los de 101 a 150 habitaciones llega al 6%; mientras que los hoteles con más de 200 habitaciones reportan una reducción cercana al 4,8%.
Estas cifras coinciden con la Encuesta Mensual de Alojamiento (EMA) del Dane, según la cual entre enero y abril de 2026 el empleo asociado a las actividades de alojamiento disminuyó 4,1%.
Para Cotelco, la explicación radica en que las empresas están priorizando la sostenibilidad financiera. “La combinación de la reducción de la jornada y el incremento de los recargos no se está traduciendo en una mayor contratación para cubrir turnos. Por el contrario, estamos viendo congelamiento de vacantes y optimización de las estructuras operativas”, señaló el gremio a EL COLOMBIANO.
Los hoteles, por ahora, absorben el incremento
A diferencia de otros sectores donde el incremento ya comenzó a reflejarse en las tarifas, la hotelería asegura que todavía está absorbiendo el mayor costo laboral.
Cotelco explicó que los establecimientos han preferido mantener su competitividad en un contexto donde el turismo aún muestra señales de desaceleración y donde compiten con una creciente oferta de alojamiento informal.
Como evidencia, el gremio señala que mientras la inflación acumulada del país llegó al 4,77% en el primer semestre del año, el componente de alojamiento registró una variación de apenas 1,83%, lo que demuestra que gran parte del incremento en los costos no se ha trasladado al consumidor.
¿Cómo está reaccionando el sector de restaurantes a la reforma laboral?
La industria gastronómica también anticipa un aumento en sus costos de operación. La Asociación Gastronómica de Colombia (Agacol) advirtió que el incremento del recargo dominical al 90% y la reducción de la jornada laboral a 42 horas obligarán a muchos establecimientos a reorganizar su funcionamiento para mantener su sostenibilidad.
Según Brany Prado, presidente ejecutivo nacional de Agacol, el sector nunca se opuso a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, pero estas medidas llegan en un momento de menor consumo y márgenes de rentabilidad más reducidos. De hecho, aseguró que el gasto promedio de los clientes ha disminuido cerca de un 30%, afectando los ingresos de los restaurantes.
Ante este panorama, el gremio considera que muchos negocios podrían reducir sus horarios de atención para controlar los costos operativos. “Es viable que muchos establecimientos gastronómicos reduzcan sustancialmente sus horarios de atención para no afectar sus costos operativos”, afirmó Prado.
Agacol también alertó que las micro, pequeñas y medianas empresas serán las más expuestas, debido a que una parte importante de sus ventas se concentra en domingos y festivos, precisamente cuando el costo de la mano de obra será más alto. Por ello, además de reorganizar turnos, los empresarios evalúan optimizar procesos y controlar otros gastos antes que recurrir a despidos. Actualmente, la industria gastronómica genera más de 495.000 empleos en Colombia.
Además de la vigilancia y la hotelería restaurantes, sectores como comercio, transporte y entretenimiento enfrentan retos similares.
Todos comparten una característica: concentran buena parte de su operación en noches, fines de semana y festivos, precisamente los horarios que ahora tienen un mayor costo laboral.
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