DOLOR DE ESTÓMAGO
Dice un proverbio sueco que “el gobierno debe ser como el estómago, si no duele, ni molesta, es porque está trabajando bien.”
Claro que no estamos en Suecia, ni podemos tener una vida tranquila sin malestares estomacales, si por el gobierno fuera. Pero no es solo el Ejecutivo la causa de nuestros problemas, para no echarle la culpa de todo al insondable presidente Santos.
En Colombia tenemos problemas en todas las ramas del poder público.
El poder Judicial, con unos magistrados y o fiscales, acusados de recibir sobornos para modificar fallos o demorarlos, o por tomar decisiones políticas en detenciones injustas, hasta el extremo de que se mencione por las redes y los medios sobre “la mafia de las togas”.
El poder Legislativo con varios parlamentarios, diputados y concejales, detenidos por sobornar jueces y magistrados o por recibir dineros de contratistas para adjudicación de obras de infraestructura.
El poder Ejecutivo, con ministros, gobernadores, alcaldes, y hasta el mismo presidente, acusados de recibir dineros de contratistas para sus campañas o para adjudicación de contratos o favorecimiento de terceros.
Mención aparte debo hacer para referirme a las redes sociales que por internet y mensajes de whatsapp nos inundan con noticias de pesadilla sin comprobar, ni dar fuentes de información o personas responsables de lo afirmado. Como decir que aviones cubanos están trayendo a Colombia soldados comunistas armados para proteger ex guerrilleros. Por eso solo confío en los medios de comunicación, aunque algunos columnistas uf, me producen repulsión y fastidio.
En cuanto a las actuaciones en el Congreso, que vimos esta semana, debo destacar el bochornoso debate de los socios de Sergio Fajardo, Claudia López, insultando y gritando, Jorge Robledo en un lenguaje más mesurado pero perverso, pues dijo: “la acusación comprobada a Óscar Iván Zuluaga de recibir dinero de Odebrecht”.
Sí, la acusación fue comprobada pero su falsedad también. Porque no fue cierto. Robledo, si fuera veraz, debió decir, a Zuluaga lo acusaron, pero no le comprobaron. Y eso es muy distinto. Como dice Juan Paz, “tratando de convertir generalidades falsas, sin pruebas, en verdades, como decir que Vargas Lleras tiene comprada toda la Corte Suprema de Justicia, sin una sola prueba”.
Fajardo que dijo: “los políticos son unas ratas de alcantarilla”, se escogió a los peores socios políticos para recogerle firmas. Mejor fuera que nos dijera por qué, si su familia no le ha pagado los 30 mil millones al municipio de Medellín que le debe de urbanización de predios, ¿de dónde sacó el dinero para las fincas que tenía en Anapoima y que la Contraloría de Antioquia le tiene embargadas?
En “El libro azul para volar”, de mi amigo Ignacio Arismendi Posada, leemos: “Cuando estés en el alba, prepárate para el día. Cuando estés en el día prepárate para el ocaso. Cuando estés en el ocaso, prepárate para el alba...”. Yo quiero prepararme para elegir buenos gobernantes para mi patria. ¿Qué hago Nacho? ¿Qué tomo para el estómago?
ÑAPA. Todavía tengo muchos amigos en la Central Mayorista de Antioquia y en la Plaza de Ferias de Medellín. Mi amigo y candidato Alejandro Ordóñez estuvo en ambas partes y lo hubiera acompañado a esos dos lugares de mis afectos. ¿Quién organizó la visita?.