El aval conservador
En nuestra feria de ganados de Medellín, mi concuñado Libardo Villa (q.e.p.d.), hace tiempo, escuchó este diálogo:
- “Están bonitas sus novillonas, don Jesús, ¿a cómo valen?
- Arrecuéstese mijo, que le voy pedir. Le valen a cien mil pesitos.
- Arrecuéstese usted padrino, que le voy a ofrecer. Se las pago a ochenta y me las llevo todas.
- Quédese sentado mijo, que...