EXCUSAS NO PEDIDAS
En el siglo pasado, por los años cincuenta, llegó un señor a la plaza de Sopetrán en un carro oficial. Se bajó sacudiéndose el polvo con un poncho. En ese tiempo no conocíamos el pavimento y las carreteras eran destapadas.
En el Café Ospina Pérez de Federico Valderrama, le recomendaron el hotel de Elvira Puñaleta, para hospedarse. El hombre dijo:
--Don Federico, ¿Quién me podría traer la mula de la alcaldía, mañana bien temprano? Necesito salir de aquí a las siete de la mañana.
El recién llegado era un investigador de la Secretarìa de Gobierno que venía a una diligencia de su oficio. Federico, mirando a un parroquiano, le dijo:
--Hombre, pues aquí está Tarranes que conoce la manga municipal y le puede hacer el mandado, por una propina.
Tarranes era un pariente de Federico, muy avispado y con la “chispa” sopetranera aumentada.
--Con mucho gusto, mi don, yo le traigo la mula del alcalde a las siete. Por veintemil pesitos. Me da diez ya y los otros diez, cuando le traiga la mula, dijo Tarranes y el inspector le dio los diez mil pesos adelantados.
Al día siguiente el funcionario estuvo a las siete y la mula no apareció, ni Tarranes tampoco. Dieron las nueve y nada de la mula ni el mandadero.
A las diez de la mañana se apareció Tarranes y sin la más mínima vergüenza le dijo al funcionario de la Gobernación:
--Vea dotor, hagamos un negocio usted y yo. Perdamos esa plata en compañía. Usted pierde diez mil que me dio ayer y yo pierdo otros diez mil que me iba a dar hoy. Así quedamos en paz.
Esta semana salió doña Vicky Dávila a reconocer su equivocación con la entrevista al Consejero Presidencial Hassan Nassar, en la que lo insultó sesenta veces, contadas por Hernán Ariza y recordadas por muchos colegas.
Invitar a alguien a su casa para insultarlo no es muy cortés, pero las explicaciones tienen sus inconvenientes, pues dicen los latinistas que “explicacio non petitas, acusacio manifestas”.
Y para acabar de ajustar, sale Vladdo a ensañarse contra el colega Hassan, como para solidarizarse con Vicky. No falta sino que Daniel Coronell, salga en defensa de la usuaria de vehículos presidenciales con su familia, pero sancionadora del presidente que se atreva a subir a sus hijos al avión presidencial.
Estoy de acuerdo con Giovanni Agudelo Mancera que dijo: “Vicky no se equivocó, fue Semana al contratarla”.
Como se han equivocado RCN, la Doble W Radio, La FM. Lamento este comentario negativo contra una persona a quien admiré tanto. Yo también me equivoqué.
Ñapa: Estoy en contra del aborto, porque defiendo la vida de los niños por nacer. La vida de las madres que mueren al abortar. Porque defiendo la naturaleza y porque creo que la maternidad es lo más bello que le dio el Señor a la mujer.