Columnistas

La Virgen politizada

Loading...
16 de julio de 2016

Fui durante esta semana donde el padre Nicanor, mi tío, a rezar la novena de la Virgen del Carmen, cuya fiesta se celebra precisamente hoy, 16 de julio, y que tantos sentimientos de religiosidad y devoción despierta entre nosotros. Entre rezo y rezo, tocamos el tema mariano.

-No sé por qué, tío, se asocia la devoción a la Virgen con tradicionalismo, con cierto conservadurismo. Usted qué opina.

-No se puede negar eso que dices y también que la Virgen sea tomada como bandera por muchos sectores o instituciones tradicionalistas de la Iglesia Católica, a ratos con claras posturas de fanatismo que disfrazan y ocultan posiciones políticas y otros radicalismos.

-De todas manera, padre, la devoción a la Virgen ha sido fundamental para el catolicismo latinoamericano.

-Por supuesto. Esa devoción es uno de los grandes pilares de nuestra fe. Y cuando un valor está tan arraigado en una cultura, como lo mariano en América Latina, hay una tendencia a absolutizarlo, a mantenerlo vivo a toda costa, casi como una razón de ser.

-Y de ahí viene, pienso yo, que quienes quieren golpear el catolicismo de nuestro pueblo busquen siempre herir ese flanco mariano para debilitar su sentido de pertenencia. O que, también, por la fuerza que tiene entre el pueblo, otros quieran apoderarse de él para favorecer posiciones políticas y partidistas, para implantar ideologías no propiamente religiosas.

-Es preocupante, hijo, que la religión, no solo en el catolicismo sino en todas las confesiones y credos, pueda ser politizada. Lo del terrorismo islámico, que hoy amenaza a la humanidad, es un claro ejemplo del riesgo que se corre con la fanatización religiosa.

-En lo que toca a nuestra religión, yo diría que igual riesgo se corre de que la Iglesia sea politizada por la izquierda o por la derecha, que esta o aquella quieran eclesializar la política.

-Esa tentación nació con el emperador Constantino. Su conversión pareció ser más bien una jugada política que llevó a hacer del cristianismo la religión del imperio. Desde entonces, el poder ha querido tener de su lado, y de hecho lo ha tenido, el apoyo y la simpatía de la Iglesia.

-En América Latina, se me ocurre, tanto la izquierda como la derecha le han coqueteado y le siguen coqueteando a esa politización de la Iglesia. Háblese de la teología de la liberación, con sus tendencias comunistoides, o de los partidos de derecha; de las dictaduras militares con sus diabólicas persecuciones o las violentas guerrillas rezanderas de nuestros campos.

-Te digo, hijo, para concluir. El problema para la Iglesia no es la derecha ni la izquierda, ni la búsqueda de un centro equidistante neutral e inofensivo. Su problema es de fidelidad. Encontrar un punto exacto de fidelidad a Cristo, que no está a la derecha, ni a la izquierda, ni en el centro. La fe, después de todo, es algo tan vivencial, que es mucho más que una tesis teológica, y menos, mucho menos, por supuesto, que una posición política. Que la Virgen del Carmen nos proteja y nos guíe.