Columnistas

LOS ATAQUES NOS UNEN

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08 de julio de 2017

Hace algunos años, en mis andanzas con la historia, fui invitado por Marylú Nicholls y mi pariente César Tamayo al grupo de genealogistas de Antioquia, para lo cual visitamos muchos despachos parroquiales con la aprobación y permiso de monseñor Joaquín García Ordóñez, obispo de Santa Rosa de Osos, quien, con su buen humor santandereano, me dijo un día:

--Hijo, no esculques mucho en las cunas, que muchas huelen maluco.

Los antioqueños nos sentimos muy orgullosos de nuestra raza y el olor a los pañales infantiles no molesta. A lo que se refería Monseñor era a los orígenes de muchos personajes con relaciones no muy claras de su procedencia.

Ahora que han vuelto los chismes sobre la descendencia que dejaron las hermanas Nicolasa y Bernardina Ibáñez, vinculadas amorosamente a nuestros libertadores, Bolívar y Santander y otros importantes políticos de la época y que figuran en los árboles genealógicos de distinguidos personajes de la política y dirigencia bogotana, le pregunté a un amigo parlamentario:

--¿Vos también descendés de las Ibáñez?

--Sí, me dijo, mi familia desciende de las Ibáñez y sigue descendiendo.

Pues en Antioquia, gracias a los ataques de los dirigentes de la capital de la República, el exministro Cristo y sus amigos del IGAC, nos estamos creciendo y ascendiendo en fervor regionalista y patriótico para defender nuestro territorio departamental, de los que quieren robarnos parte de nuestra tierra urabaense.

En Chigorodó me decían los líderes, Eduardo Vélez, Pablo Arango y Jaime Ortiz: “el presidente Santos, con su amenaza, nos despertó la antioqueñidad, hoy nos sentimos más antioqueños”. La respuesta a la recolección de firmas fue inmediata. Un millón 14 mil firmas en una semana es una excelente respuesta lograda por un gobernador entusiasta y con coraje, respaldado por su pueblo. Los gremios, Fenalco, Augura, las subastas ganaderas de Urabá, los sindicatos, los municipios y sus alcaldes, los campesinos, respondieron con rapidez y energía a respaldar a Luis Pérez, su gobernador.

Lástima que los grandes miembros del Grupo Empresarial Antioqueño no se han manifestado a defender la tierra que los ha hecho grandes y poderosos. No hemos visto su apoyo.

Los argumentos jurídicos y la posición del gobernador Pérez Gutiérrez son muy claros y ante CM& los defendió con claridad, mientras Yamid Amat trataba de hacerle preguntas políticas, Luis Pérez le dijo que él, “se apoyaba en la tres haches: honestidad, humildad y humor.” Es amigo del presidente pero no traga entero, sino que defiende la seguridad de los antioqueños y por ahora es el gobernador. Su futuro vendrá después.

Los antioqueños no pedimos que nos den, pero tampoco permitimos que nos quiten tierra para tapar problemas chocoanos.

ÑAPA. Respetamos el pensamiento y opiniones ajenas, pero como antioqueños no entendemos que un diputado, elegido con votos antioqueños y devengando sus dietas del erario de Antioquia, no esté comprometido con su departamento y parezca más chocoano que paisa. El doctor Jorge Gómez, hijo de mi amigo Alberto, y del partido Polo Democrático, responderá algún día ante sus electores, por sus actos políticos.