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Glasst lleva la innovación de los materiales a los retos de la construcción

La escasez de mano de obra y las exigencias de productividad y eficiencia energética llevan al sector constructor a buscar nuevas soluciones. Desde Medellín, Glasst desarrolla materiales y sistemas que ya llegan a nueve países.

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hace 8 minutos

La construcción enfrenta nuevos desafíos: costos más altos, menor disponibilidad de mano de obra, cambios en las jornadas laborales y mayores exigencias de eficiencia energética. Esto está llevando al sector a replantear procesos y materiales para construir de manera más productiva.

En ese escenario trabaja Glasst, empresa nacida en Medellín que desarrolla tecnologías aplicadas a la construcción, entre ellas recubrimientos removibles; desmoldantes de concreto; y desarrollos de aislamiento térmico. Sobre los retos del sector y el papel de la innovación para responder a ellos, hablamos con su fundador, Juan Camilo Botero.

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Usted no es químico ni ingeniero y, sin embargo, terminó desarrollando materiales para la construcción. ¿Qué preguntas se hace que le permiten detectar oportunidades que otros no están viendo?

Yo tengo una teoría: la gente vive en piloto automático. Te montas en el carro para ir a la oficina, pones Spotify, un audiolibro o la emisora y llegas en piloto automático. Y te pasaron miles de problemas que puedes solucionar en la vía y llegaste sin verlos.

Una de mis formas de encontrar esas oportunidades es observar. Cuando realmente observas y no te dices “es que no se puede”, “es que es difícil” o “es que no tiene solución”, empiezas a cuestionar. Y de ahí salen ideas.

En mi caso, esas ideas terminan convirtiéndose en materiales. Yo no soy químico ni ingeniero, pero si no sabes algo puedes investigar, buscar quién tiene el conocimiento o desarrollar la tecnología que haga falta. No saber cómo hacerlo no significa que no se pueda hacer.

Una de esas apuestas fue desarrollar una pintura removible. ¿Qué lo llevó a pensar que una pintura podía funcionar al contrario de lo que esperamos?

Cuando me inventé una pintura removible empecé a buscar y encontré que existía algo parecido para los carros. Entonces pensé: si hay gente que quiere pintar y despintar un carro, ¿por qué no puede existir algo para pintar y despintar una pared u otra superficie? Así nació esa idea.

Unpaint, además, es una marca registrada y juega con el verbo en inglés de despintar. Ninguna pinturera en el mundo iba a decir “no pintamos”. Ese es el ADN nuestro: somos los antagonistas de ese tipo de situaciones.

¿El desafío no está únicamente en desarrollar mejores materiales, sino en conseguir que esos materiales cambien la productividad de una obra?

Exactamente. Tenemos que hacer lo mismo con las mismas manos. La mano de obra es más costosa, las jornadas cambiaron y no hay suficientes trabajadores. Por eso esas mismas manos necesitan estar mejor capacitadas y contar con mejores materiales y productos.

Incluso, nosotros muchas veces desarrollamos primero el material y después, a partir de él, creamos el producto. La pregunta no es solamente qué producto podemos entregar, sino cómo hacemos para que la productividad atraviese todo lo que hacemos en la construcción.

¿Qué tendría que cambiar para que esa sostenibilidad deje de ser un discurso y se convierta en una decisión de negocio?

Hay mucho greenwashing, pero para que una solución sostenible se adopte tiene que ser productiva y competitiva. Cuando desarrollas algo nuevo, el mercado lo compara con lo que ya existe. Si eres más costoso, te descartan. Por eso nuestras soluciones tienen que competir en precio, producto, servicio y escalabilidad.

El constructor va a adoptar una solución sostenible cuando encuentre un beneficio concreto: ahorro energético, reducción de carbono, acceso a certificaciones como Edge o Leed.

Glasst ya opera en nueve países y tiene presencia en grandes cadenas de Estados Unidos, ¿qué significa esto para ustedes?

Demuestra que una solución desarrollada en Colombia puede competir en mercados muy exigentes. En Estados Unidos estamos en cadenas como Home Depot, Lowe’s, Ace Hardware, Do it Best y True Value, entre otras.

Unpaint es una tecnología que no existe en ninguna otra parte del mundo y que desarrollamos desde Medellín. Además, con la alianza con Grupo Preflex conformamos un grupo de compañías que supera los 130 millones de dólares anuales en ingresos. Esa cifra corresponde al grupo completo, no a Glasst.

La alianza nos dio una capacidad de escalabilidad muy grande y estamos creciendo con fuerza en exportaciones. Lo importante es que la innovación siga siendo parte del ADN mientras llevamos estas soluciones a nuevos mercados.

También hay productos que no funcionan, proyectos que deben cambiar y momentos de frustración. ¿Cómo maneja el fracaso?

El emprendimiento está muy romantizado porque normalmente solo vemos los casos exitosos. Yo he fracasado muchas veces y creo que el éxito es una combinación de suerte, disciplina, preparación y timing.

Cuando uno fracasa, lo importante es tener la capacidad de volver a levantarse. Puede que no llegues en el tiempo que querías, que no llegues de primero o que la compañía no tenga el tamaño que soñabas, pero puedes llegar a construir algo sustancioso e importante.