Este es el plan de la NASA para construir la primera colonia humana en la Luna
La agencia espacial estadounidense espera completar su objetivo en menos de cinco años.
La NASA está construyendo una base lunar con el objetivo de establecer una presencia humana duradera en la Luna y avanzar en la llegada a Marte.
“El objetivo es claro: sentar las bases de una base lunar duradera y dar el siguiente paso hacia Marte”, anunció el martes el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
Como parte de esta estrategia, la agencia espacial norteamericana tiene previsto suspender temporalmente el proyecto Gateway en su configuración actual y centrarse en la infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie lunar.
De cara al futuro, más allá de la misión Artemis V, la NASA ha avanzado que comenzará a incorporar más hardware reutilizable y de adquisición comercial para llevar a cabo misiones tripuladas frecuentes y asequibles a la superficie lunar, con el objetivo inicial de realizar aterrizajes cada seis meses, con la posibilidad de aumentar la frecuencia a medida que aumenten las capacidades.
A pesar de las dificultades que presenta parte del hardware existente, la agencia reutilizará el equipo pertinente y aprovechará los compromisos de sus socios internacionales para respaldar estos objetivos.
En los próximos días, la NASA publicará solicitudes de información (RFI) y borradores de solicitudes de propuestas (RFP) para garantizar el progreso continuo en el cumplimiento de los objetivos nacionales.
El plan de la NASA para establecer una presencia lunar permanente se desarrollará en tres fases bien definidas. La fase uno será construir, probar y aprender. La NASA pasa de misiones puntuales y poco frecuentes a un enfoque modular y repetible.
Mediante las entregas del programa CLPS (Servicios Comerciales de Carga Lunar) y el programa LTV (Vehículo de Terreno Lunar), la agencia aumentará el ritmo de la actividad lunar, enviando vehículos exploradores, instrumentos y demostraciones tecnológicas que impulsan la movilidad, la generación de energía (incluidas unidades de calentamiento por radioisótopos y generadores termoeléctricos por radioisótopos), las comunicaciones, la navegación, las operaciones en la superficie y una amplia gama de investigaciones científicas.
En la fase dos se establecerá la infraestructura inicial. Con la experiencia adquirida en las primeras misiones, la NASA avanza hacia una infraestructura semihabitable y una logística regular.
Esta fase respalda las operaciones recurrentes de los astronautas en la superficie e incorpora importantes contribuciones internacionales, incluido el vehículo explorador presurizado de JAXA (Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial) y, potencialmente, otras cargas útiles científicas, vehículos exploradores y capacidades de infraestructura y transporte de socios.
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Por último, el objetivo de la fase tres es facilitar la presencia humana de larga duración. A medida que los sistemas de aterrizaje tripulados (HLS) con capacidad de carga entren en funcionamiento, la NASA proporcionará la infraestructura más pesada necesaria para una presencia humana continua en la Luna, marcando la transición de expediciones periódicas a una base lunar permanente.
Esto incluirá los Hábitats Multipropósito (MPH) de la ASI (Agencia Espacial Italiana), el Vehículo Utilitario Lunar de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) y oportunidades para contribuciones adicionales en materia de habitabilidad, movilidad en la superficie y logística.