Super Bowl 2026: los comerciales más vistos y las celebridades que robaron show
El Super Bowl LX volvió a demostrar que el espectáculo no solo está en la cancha. Con Bon Jovi, Emma Stone, Sabrina Carpenter y los Backstreet Boys al frente de campañas millonarias, los anuncios se robaron la conversación global y confirmaron que la publicidad del “gran juego” es un show aparte.
Celebridades, humor y nostalgia volvieron a dominar los comerciales del Super Bowl, que cada año se consolidan como uno de los escenarios publicitarios más vistos y costosos del mundo. FOTO: AFP.
Mientras millones de fanáticos seguían cada jugada del Super Bowl LX, las marcas disputaban su propio campeonato en los cortes comerciales. El evento deportivo más visto de Estados Unidos volvió a convertirse en la vitrina publicitaria más costosa y codiciada del planeta: este año, 30 segundos de transmisión superaron los 10 millones de dólares, una cifra récord que elevó la presión creativa y obligó a las compañías a apostar por fórmulas seguras —celebridades, nostalgia y humor— para garantizar recordación y viralidad.
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Entre los anuncios más comentados destacó State Farm, que apostó por un elenco intergeneracional encabezado por Bon Jovi, Hailee Steinfeld y el grupo KATSEYE, junto a los comediantes Keegan-Michael Key y Danny McBride. El comercial reversionó el clásico ochentero Livin’ on a Prayer para burlarse de los “seguros a medias” y presentar a la marca como la opción confiable. Con versiones de 60 segundos y un corte extendido, la pieza combinó música icónica, comedia y cultura pop, una receta que, según analistas del sector, cumple con el “manual del Super Bowl”: rostros conocidos, mensaje simple y producción cinematográfica.
La estrategia se repitió en buena parte de la parrilla. Sabrina Carpenter protagonizó uno de los spots más virales con Pringles, en una sátira donde “construye” a su pareja ideal usando papas fritas. El tono absurdo y la estética de comedia romántica conquistaron a las redes.
Por su parte, Emma Stone, bajo la dirección del cineasta Yorgos Lanthimos, llevó un aire de cine independiente a Squarespace, interpretando una versión exagerada de sí misma, frustrada por no poder registrar su propio dominio web. El contraste entre dramatismo y humor convirtió el anuncio en uno de los más comentados por la crítica.
La nostalgia noventera también tuvo su cuota con Backstreet Boys en una campaña para T-Mobile, mientras que Matthew McConaughey y Bradley Cooper protagonizaron una teoría conspirativa humorística para Uber Eats. A la lista se sumaron Kendall Jenner, Serena Williams, Ben Stiller, Andy Samberg, Elle Fanning, Taika Waititi, Chris Hemsworth y Elsa Pataki, entre otros, confirmando que el Super Bowl funciona como una alfombra roja publicitaria donde las marcas compiten ente sí por un solo propósito: ventas.
No todos los anuncios, sin embargo, buscaron solo risas. Dove destacó con una propuesta de corte social que puso el foco en el abandono deportivo de niñas por presiones sobre su imagen corporal. Con un mensaje de empoderamiento y diversidad, la marca recordó que el Super Bowl también puede ser una plataforma para conversaciones más profundas, más allá del espectáculo.
La tendencia general mostró campañas pensadas para vivir fuera de la transmisión televisiva. Teasers previos, versiones extendidas en redes sociales y estrategias multiplataforma reforzaron la idea de que el comercial ya no es solo un bloque de 30 segundos, sino un contenido diseñado para circular durante días en internet y acumular millones de reproducciones.
Un momento para recordar a Kanye West
Como antecedente curioso —y casi como mención honorífica— vale recordar lo ocurrido en 2025 con Kanye West. Ese año, el artista tomó el camino opuesto al despliegue millonario de las grandes marcas y compró espacios locales para promocionar su firma Yeezy con un anuncio grabado con un iPhone, mientras estaba sentado en una silla de dentista. El video, de baja producción y tono improvisado, contrastó con la estética cinematográfica del resto de campañas y terminó generando más polémica que aplausos, especialmente por las controversias que rodeaban al rapero en ese momento.