<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Invitado
Columnista

Invitado

Publicado el 22 de julio de 2021

30 años de la Casa en el Aire

Por Jesús Vallejo Mejía
www.javalmejia.blogspot.com

Hace 30 años, cuando se expidió el Código Funesto que ahora nos rige a modo de Constitución Política, afirmé que parecía una casa en el aire, propia de las repúblicas aéreas que fustigó el Libertador en su discurso ante el Congreso de Angostura.

Creo que el desarrollo de los acontecimientos me ha dado la razón.

Nuestra Carta Política surgió de una seguidilla de golpes contra la Constitución que la precedió. Su origen es oscuro: un acuerdo secreto con el M-19, otro inconfesable con los narcos para prohibir la extradición. Se propuso alcanzar la paz, combatir la corrupción política, poner al orden del día la institucionalidad, profundizar la democracia, debilitar el presidencialismo, dispersar el poder político, consagrar derechos a granel, etc. Todos los sueños de este desventurado país hallaron acomodo en un texto que hubo de promulgarse con fe de erratas y está hoy plagado de remiendos.

De hecho, a partir del robo del plebiscito que perpetró Juan Manuel Santos con la complicidad del Congreso y la Corte Constitucional, el flamante Estado Social de Derecho consagrado en la Constitución dejó de existir. Lo que en rigor funge como tal es un cascarón elástico que la Corte Constitucional y las autoridades judiciales manejan a su guisa, estirándolo o concentrándolo según sus preferencias políticas ocasionales.

No podemos desconocer el idealismo de los autores de la Constitución, ni sus buenas intenciones, pero se dejaron llevar por sus delirios, su novelería, su espíritu de imitación y hasta su inocencia o su ignorancia.

Cada vez estoy más convencido de algo que reiteradamente les decía a mis discípulos en los cursos de Teoría Constitucional: el sustrato de la Constitución es la cultura jurídica. Y la nuestra deja muchísimo que desear.

Solía observarles que en Inglaterra no existe una Carta de Derechos tan prolija como la nuestra, para luego preguntarles: ¿dónde hay mejores garantías para los derechos, allá o aquí? Acá exaltamos la figura del juez otorgándole los poderes amplísimos que prevé la acción de tutela, olvidando que sobre el juez británico pesa una tradición de mil años y nosotros creemos estar descubriendo los derechos.

La Constitución no trajo consigo la paz, ni le puso coto al narcotráfico, ni mejoró las costumbres políticas, ni frenó la corrupción, ni hizo más transparentes los procesos políticos. Hoy estamos en condiciones peores a las de hace 30 años y no contamos con autoridades capaces de garantizar la conservación del orden público y restaurarlo cuando fuere turbado. Como se manifestó hace unos días, lo que diseñaron los constituyentes de 1991 fue un Ejecutivo eunuco, cuya debilidad es hoy patente.

¿Pensaron ellos en que llegaría el momento en que unos alcaldes se pusieran del lado de la subversión y desafiaran al Presidente para enervarlo en el cumplimiento del principal de sus deberes constitucionales?

Dije en su momento que la Constitución traería consigo una crisis fiscal inmanejable, tal como lo estamos padeciendo ahora con un gasto público desbordado que debe sufragar el costo de una burocracia voraz e ineficiente. No critico la idea de la acción social del Estado, que es indispensable para mejorar la calidad de vida de las capas más desprotegidas de la población, pero sí señalo que, en general, en cada iniciativa suele medrar una ominosa cuota de corrupción

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas