Por Fabio A. Ribero Uribe
Pretender disminuir los accidentes fatales imponiendo un casco de 400 mil pesos, aunque fuese de acero, es una medida inocua para un motociclista que se desplace a 100 kms/hora.
Lo que sí tiene que exigir y controlar el Ministerio de Transporte es el máximo de velocidad en ciudad a 30 km/h y en carretera a 80 km/h, lo contrario demuestra desconocimiento absoluto en el manejo de estos aparatos y no remedian en nada la accidentalidad; sobrepasar los 80 km/h es riesgoso inclusive también para automotores de 4 ruedas.
Así las cosas, permítame recomendarle a la señora Ministra de Transporte Ángela María Orozco con toda consideración y respeto se tome un curso de conducción de motocicletas para que resuelva y recomiende lo mejor para la seguridad de todos los motociclistas y los ciudadanos en general.