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Juan David Ramírez Correa
Columnista

Juan David Ramírez Correa

Publicado el 01 de junio de 2021

De lo difícil a lo fácil

Leo, reviso los análisis, hablo con la gente para ver otros puntos de vista, trato de entender lo que nos trajo hasta aquí y lo que nos deparan los días venideros. Concluyo: En esta patria todo es difícil. Lo fácil, lo pragmático, no existe.

Difícil. Difícil porque nos creímos el cuento de que somos un país rico. ¡Potencia mundial! Dos mares, esmeraldas por doquier, agua en abundancia y hasta un himno que clasifica en el top tres mundial por bonito. Pero olvidamos que la riqueza no está ahí. Está en el desarrollo de capacidades sostenibles para producir, en el poder de asumir retos incluyentes, que propicien el desarrollo de la gente, que generen oportunidades para todas las clases sociales a ver si la prosperidad algún día les sonríe.

Difícil. Difícil entender que el poder cayó en personas que venden cuentos populistas, que tergiversan la sociedad, que llevan al límite. Cuando una clase política está desconectada de las dolencia y carencias de la gente y solo quiera el poder por el poder. Cuando el camino está lleno de humo, todo es complicado.

Difícil. Difícil entender por qué dejamos que guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes nos asfixiaran y corrompieran a la sociedad. Hicimos del campo un escenario de sangre. Las ciudades las convertimos en laboratorios de guerra y de ilegalidad. Nos llenamos de pelaítos que no duran nada, que no tienen esperanza. Dimos pie a desahuciar los valores, mandarlos a la trastienda, corromper su espíritu. Dejamos que la cultura mafiosa y de violencia rigiera todos nuestros actos. Creamos generaciones violentas.

Difícil. Difícil de entender que la opinión pública la lideren hoy youtubers, tipos caricaturescos que con sus burlas rayan en lo grotesco, que tergiversan el ejercicio periodístico y de opinión. Mostrar la realidad es una cosa, burlarse de ella es otra. La sabiduría popular lo dice: El asunto no está para chistes. La crudeza de nuestros problemas no es cuestión de humor, requiere reflexiones profundas que van más allá del chiste.

Todo ha sido difícil.

Va un poco más de un mes desde que inició un estallido social que está siendo difícil, muy difícil de manejar. Claro, es la sumatoria de muchas cosas que le cogieron ventaja a este país, a su estado, a su gobierno. Dolores y heridas abiertas expresados en las calles, ahondados por incendiarios quienes, a punta de bloqueos y vandalismo, tienen a Colombia al borde del colapso. De nuevo, se nos está volviendo difícil encontrar una solución.

Pienso, entonces, en los jugadores de fútbol. “Hacé la fácil, no te enredes”, se dicen entre ellos para hacer jugadas, defender, para jugar en equipo. ¿Qué tal si hacemos “La fácil” para construir y no destruir? La fácil está en escuchar, entender descontentos, respetar al otro hasta la saciedad. Hagamos la fácil, así le quitamos la pelota a esa violencia secuestradora que hoy nos agobia

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