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Taller de Opinión
Columnista

Taller de Opinión

Publicado el 01 de julio de 2020

El roble y la caña

Por Luis Hernán Tabares A.

Corporación Universitaria Americana
Administración, semestre 4
lhernanta@gmail.com

Jean de La Fontaine fue un fabulista francés que además escribió cuentos y novelas como Cuentos Galantes (libertinos) que fueron adaptados al cine. Asimismo, la fábula: El roble y la caña.

Quizá esta fábula no sea la más famosa de La Fontaine pero cuando yo era pequeño, mi padre, que nos compraba libros de fábulas y valores que tuvieran al final enseñanzas, me la contaba una y otra vez. Hoy creo que de mi padre sí era la favorita. Crecí con ella y la he compartido con mis hijos debido a que tiene enseñanzas interesantes para todos, pues tiene que ver con estrategias para la vida y por supuesto empresariales.

Cuenta la fábula que a la orilla de un lago crecieron a la vez un roble y una caña. El tiempo pasó y el roble se hizo grande y fuerte. En muchas ocasiones miraba a la caña y le decía: “Mira lo pequeña y débil que eres. No aguantas nada de peso. La menor brisa te hace doblarte hasta rozar el agua. Me das pena. Ni la más fuerte de las tormentas podría romperme. Ni siquiera sé porque estoy hablando contigo. Deberías sentirte muy halagada”.

A la caña le daba vergüenza ver cómo su vecino se había convertido en un ser presumido y soberbio. Un día llegó una tormenta muy fuerte. La caña se dobló, mientras el roble luchaba con todas sus fuerzas para mantenerse en pie. Durante un tiempo lo consiguió, pero la situación empeoró y la tormenta se convirtió en un tornado. La fuerza del viento fue tal que arrancó el roble. Cuando la calma llegó, unos leñadores que pasaban, lo cortaron.

La caña, triste, pensó: “Me doblo, pero no me rompo. Qué pena que tanta soberbia y vanidad le hayan llevado hacia tal extremo”.

En el diccionario de la Real Academia Española -RAE- se encuentran varias definiciones de flexible: primero, que se adapta con facilidad a la opinión, a la voluntad, o a la actitud de otro u otros. Segundo, que no se sujeta a normas estrictas, a dogmas o a trabas. Y, por último, susceptible de cambios o variaciones según circunstancias o necesidades.

Así las cosas, con lo tormentoso y momentos difíciles que enfrentamos por el coronavirus considero que aquel que se resista a los cambios que se vienen, no sea flexible o no se adapte rápidamente será arrancado y llevado por la pandemia.

Para concluir, según la biografía escrita por Plutarco, sobre Demóstenes, encontramos que este afirmaba: “cuando una batalla está perdida, solo los que han huido pueden combatir en otra” .

*Taller de Opinión es un proyecto de
El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
joven. Las ideas expresadas por los columnistas del Taller de Opinión son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de El Colombiano, ni las universidades
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