David Escobar Arango
Columnista

David Escobar Arango

Publicado el 08 de abril de 2019

El trabajo y el afecto

Querido Gabriel,

“No tenemos que querernos para trabajar juntos”, escuché esta semana. En ese mismo instante recordé a Alejandro Ceballos, que repetía: “El afecto es fundamental en una empresa. En medio del afecto y con un ambiente de alegría, la gente disfruta su trabajo y la productividad aumenta. Además, si un cliente siente afecto, perdona con más facilidad los errores, que inevitablemente ocurrirán, incluso en las mejores organizaciones”. Las empresas podrían convertirse en poderosas e inspiradoras comunidades o limitarse a ser lugares de paso, antesalas en las que transcurre el intermedio de la película de la vida, como si el trabajo no fuera vida. ¿Será que el secreto está en el viejo y sencillo afecto? ¿Conversamos sobre las amistades laborales, esas que comparten propósito y conectan corazones?

En el mundo moderno pasamos miles de horas al año en nuestro lugar de trabajo. Allí reímos, lloramos, triunfamos, fracasamos, aprendemos, y sentimos todas las emociones. Sin embargo, hay muchos que dicen que el trabajo no puede ser el lugar para los asuntos personales, que en las oficinas debemos ser “más profesionales”. ¿No crees que se equivocan, que como el ser humano es social, es crucial reconocer y fomentar lo social de ese lugar donde transcurren tantas de nuestras historias? El trabajo no puede ser solo laboral, ello empobrecería nuestra vida y nos privaría de la dicha de esa mirada de reconocimiento, de aquella sonrisa de complicidad, de ese abrazo consolador, de aquel gesto de solidaridad, de las carcajadas de celebración, de todos esos momentos “laborales” en los que reivindicamos nuestra humanidad.

Hace poco leí que hay países donde, debido a los casos de acoso sexual y a la búsqueda de corrección política se están limitando las “expresiones de cariño” en las sedes corporativas. Hay que ir con cuidado, porque no se puede ser condescendiente en nada con los acosadores, pero debemos cuidar lo mejor de nuestra cultura y permitir que seamos gente, también en el trabajo. No me quisiera privar de abrazar a mis compañeros, o de saludar con un beso en la mejilla a las mujeres con las que trabajo, a quienes quiero y admiro. ¿Será que abrazarse, sonreír, compartir las cuitas y los milagros de los días cataliza ese ambiente de afecto que, al final, une corazones alrededor de una causa, más allá de los fríos contratos laborales que a duras penas atan cuerpos y mentes a una marca?

El cariño no se puede decretar, pero se puede celebrar y motivar. ¿No te conmovió profundamente esa imagen de todo el edificio inteligente unido en un aplauso, un abrazo colectivo a Jorge, en medio de la crisis de Hidroituango? Recuerdo a otra empresa que tiene una historia en la que una persona excelente trabajadora y, además, de esos que siembran cariño por todos lados, tuvo la desgracia de perder a su hijo amado. Inmediatamente, el gerente detuvo las operaciones para que todos pudieran acompañarlo en ese momento tan difícil. El afecto aliviana las más pesadas cargas y nos conecta a nivel espiritual por encima de las acartonadas convenciones empresariales. Quizás sea la clave última para que el trabajo evolucione, para que busquemos que sea más que digno y decente, y lo convirtamos en una actividad trascendente y sublime, que le dé sentido a nuestra existencia, “... amor hecho visible”, como dice El Profeta.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 1

    Aplausos y pitos

    $titulo

    SELECCIÓN NACIONAL SUB-20

    El equipo nacional de fútbol sub-20 sorprendió gratamente al vencer a Polonia en el inaugural del Mundial.

    $titulo

    JUAN CARLOS RAMÍREZ T.

    A alias “manicomio”, ex piloto de la mafia, le fue extinguido el dominio de cientos de bienes ilícitos.