Nos llevamos un susto grande cuando ocurrieron los hechos en la junta de EPM, en la de Ruta N, en la Fundación EPM y lo que se ve para el futuro.
Con la excepción de cuando llegó el partido de Rojas Pinilla al poder, Anapo, las Empresas Públicas de Medellín se habían respetado por alcaldes y funcionarios públicos. Se han querido por un pueblo que ha entendido lo que es contar con unas empresas de servicios como las que se han mantenido en Medellín y en Antioquia. Ahora, esas Empresas están sufriendo unos golpes peligrosos que pueden terminar con lo que tanto queremos.
Lo que ha pasado es más grave de lo que mucha gente piensa. Es increíble que el comunismo y el populismo, que predican la estatización de las empresas, atenten contra las del Estado bien manejadas. Tenemos el ejemplo de PDVSA en Venezuela, una de las empresas petroleras más importantes del mundo. Empresa estatal pero manejada por los empresarios que la llevaron a la cumbre de las petroleras mundiales. Producía más de tres millones de barriles de petróleo diarios, hoy produce la décima parte, unos trescientos mil barriles. Antes era una empresa del Estado manejada por el sector privado, hoy sigue siendo del Estado, pero manejada por funcionarios del partido comunista.
Tengámosle miedo a las empresas exitosas, cuando caen en manos del populismo. El primer golpe a EPM hizo caer la calificación para conseguir créditos y para mantener intereses bajos. Si se pierde la credibilidad en una empresa, empieza el decaimiento de ella. Una empresa con sesenta y cinco años de vida exitosa, que le ha prestado grandes servicios a Medellín, a Antioquia y al país, ahora entra en un período de desconfianza, de dudas, de decaímiento por culpa de una política equivocada de quien ganó unas elecciones y ya se creyó el mesías. Hay que entender que se llega a un cargo público para servir a la comunidad y no servirse de él o para escalar cargos superiores. Se llega a ellos para trabajar por la comunidad y no pensar en lo que pueda venir. El pensar en lo que puede venir, impide hacer lo que se debe hacer en el cargo para el que fue elegido. Grave la denuncia de Simpro (sindicato de profesionales de EPM) de unas posibles conversaciones con una firma china.
Nos tenemos que unir todos los antioqueños para proteger lo que hemos conseguido con esfuerzos y sacrificios y sin un peso de la nación. Tenemos que hacer a un lado las ambiciones personales. Que los políticos entiendan a los grupos económicos y los apoyen. Que los empresarios entiendan que deben apoyar a los buenos políticos para atajar a quienes pretenden utilizar la política para escalar cargos para sus propios beneficios.
He sido víctima de la opinión de empresarios que nada quieren saber de políticos, y hay empresarios golpeados por los políticos que no entienden las bondades de la empresa privada para generar empleo, para conseguir paz con ese empleo, para generar riqueza para el país y bienestar para la comunidad que puede disfrutar de esa riqueza.
Unidos, nos podremos entender unos a otros y conseguir el beneficio de la paz y el desarrollo.