En 1870, Japón salía de una guerra civil que había enfrentado a samuráis contra modernizadores y dejado al país en ruinas. Ese mismo año, un joven ambicioso llamado Yataro Iwasaki fundó con tres barcos de vapor viejos lo que hoy conocemos como Mitsubishi. No esperó a que el país se arreglara: construyó mientras todo se caía. Es una historia que se repite en cada nación que termina prosperando. Y en Colombia se repite con una frecuencia que debería llenarnos de orgullo —pero que rara vez notamos.
De pequeño, mi mamá me contaba una fábula que se me quedó grabada. Decía que hasta en el jardín más bello las moscas buscan las heces para aterrizar. En cambio, aun en un basurero, las abejas exploran cada rincón hasta encontrar la única flor que haya. Uno no siempre puede elegir si le toca el basurero o el jardín; pero sí puede decidir si es abeja o mosca.
El ejemplo más extraordinario es el de Mario Laserna. En 1948, el año del Bogotazo, cuando Bogotá ardía y la violencia partidista se desbordaba por todo el país, este visionario fundó la Universidad de Los Andes: laica, moderna, de excelencia, con nada menos que Albert Einstein entre sus consejeros académicos. Mientras Colombia se desangraba, Laserna buscó la flor. Y no cualquier flor: los cimientos de una de las mejores universidades de América Latina.
Pero Laserna no fue la excepción sino la regla. Suramericana de Seguros fue fundada en 1874, en plena guerra civil. Bavaria nació en 1889, bajo restricciones a las libertades civiles —quizás por eso la gente se dedicó a tomar cerveza—. Avianca despegó en 1919, cuando Colombia aún enterraba muertos de la gripe española. Almacenes Éxito (1949), el ICETEX (1950) y Ecopetrol (1951) nacieron en lo más álgido de la violencia partidista. EPM (1955) se fundó en dictadura. EAFIT (1960), ICESI (1964) y la Universidad del Norte (1966) nacieron los mismos años que las FARC y el ELN. Hasta Fedesarrollo y el M-19 comparten año de nacimiento: 1970. Colombia produce abejas en medio del caos como quien respira: sin pensarlo demasiado.
Tampoco somos los únicos. Hewlett-Packard fue fundada en 1939, en plena recesión y a las puertas de una guerra mundial. Hyundai nació en 1947, cuando Corea del Sur era uno de los países más pobres del planeta. Adidas empezó en 1949, en la Alemania de los escombros. Hay un patrón: los países que prosperan no son los que esperan a que las condiciones mejoren, sino los que construyen antes de que mejoren. Las condiciones mejoran porque alguien construyó.
Así que por oscuro que se vea el panorama y aunque a veces den ganas de salir corriendo por el Dorado, nos toca pensar a Colombia con perspectiva de décadas. Porque este país no solo es un jardín: es nuestro jardín. Y en cada momento negro de nuestra historia, cuando las moscas se posaban sobre los escombros, hubo abejas que encontraron la flor. La buena noticia es que hoy hay más flores que escombros. Solo falta decidir si en este momento de nuestra historia nos vamos a comportar como ¿Abejas o moscas?