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Taller de Opinión
Columnista

Taller de Opinión

Publicado el 07 de diciembre de 2019

Petro, Trump y el espectáculo

Por David González Escobar

Universidad Eafit
Ing. Matemática y Economía, semestre 6
davidgonzalezescobar@gmail.com

“La política es el mundo del espectáculo para los feos”, dice en un documental en su honor Roger Stone, un reconocido consultor y estratega político del Partido Republicano, famoso por su capacidad de generar ruido mediático con tácticas sucias.

Bajo su definición de política cuadra la última y sin duda más exitosa creación de Roger Stone: Donald Trump, quien -en una época en la que en EE. UU. es difícil distinguir el cubrimiento de un debate presidencial al de un partido de fútbol –logró encarnar la caracterización del político como un showman a su máxima expresión. Con Trump, la línea entre política y entretenimiento parece empezar lentamente a desaparecer.

Una táctica sin duda exitosa, tanto, que ha servido de modelo de exportación a diversos rincones del mundo.

La defensa irracional de Gustavo Petro hacia el metro subterráneo en Bogotá –contra el Transmilenio y metro elevado, símbolos del neoliberalismo, opresión del pueblo y hasta el machismo- para mí es el ejemplo perfecto de la transformación de Petro este último año hacia un personaje completamente desbordado, sin filtro, estrepitoso, caricaturescamente atractivo.

Un personaje muy distinto al perfil conciliador que mostró en los últimos meses de campaña presidencial, pero que la verdad me cae hasta mejor. Se ve más sincero, auténticamente incendiario, sin temor a entrar en contradicciones, evidentes falacias lógicas o a hacer enemigos.

Un personaje sobre todas las cosas entretenido, de quien todo el mundo tiene algo que hablar. Este viraje, sospecho, está lejos de ser una casualidad. En el mundo de la información ser moderado no paga, es mucho más fácil ser tendencia adoptando posiciones extremas, incendiarias, en las que el mensaje sentimental que se transmite sea mucho más potente que los argumentos racionales que lo refuten.

Una sensación de inconformismo abunda en el país y la región. La promesa de soluciones fáciles, “espectaculares”, parecen estar ganándole a los debates técnicos, fundamentados de fondo. Una situación que no pasa desapercibida entre los políticos guiados por el oportunismo.

Ante el río revuelto, parece duro pensar un personaje que se adapte hoy en día mejor a la definición de política de Roger Stone que Petro. Pero podría ser peor: más de una cara nueva debe estar desde ya cuidando cada detalle de su imagen, preparándose para el mundo del espectáculo.

*Taller de Opinión es un proyecto de
El Colombiano, EAFIT, U. de A. y UPB que busca abrir un espacio para la opinión
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