<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
José Guillermo Ángel
Columnista

José Guillermo Ángel

Publicado el 23 de noviembre de 2019

SOBRE UNA GIORNATA PARTICOLARE

Estación Ettore Scola (director de cine italiano) a la que llegan los que se quieren confrontar con las sociedades en las que vivimos, los gobiernos que tenemos y el estancamiento en el que estamos; los que quieren verse cómo actúan aislados o encerrados en sus miedos, los que evaden preguntas y se anclan en una respuesta; los que no se admiten en lo que son, pero la evidencia los delata; los que hablan solos o se meten en toda clase de chácharas con el fin de salirse de lo que los define, sin lograrlo; los que suponen, conjeturan, esparcen miedo y, en términos ecológicos y mentales, ejercen la toxicidad; los que están ahí sin moverse e imaginando lo peor, y los que se mueven dando vueltas como punteros de reloj.

Las películas de Ettore Scola (1931-2016), se especializaron en lugares cerrados y no lugares (buses, restaurantes, teatros, patios con ropa extendida, interiores del congreso, parques con desempleados, cementerios, horarios de tiempos perdidos, etc.) para poder leer lo que es el miedo, las apariencias, la salud mental y la necesidad de sacar de nosotros todo aquello que nos atormenta, indispone o mantiene en guardia, haciéndonos fracasar como humanos. En su película Una giornata particolare (1977) (en la que actúan Sophia Loren y Marcelo Mastroiani, y donde se da cuenta del recibimiento que, en 1938, los romanos le dieron a Hitler, en una gran manifestación fascista), un hombre homosexual y una mujer malquerida por su marido viven la marcha que tienen en su interior, viviéndola en una terraza donde abunda la ropa colgada. Están descontentos con lo que pasa en ellos y en las calles, con el gobierno y la propaganda, los ciudadanos alienados y su propia vida, sumergida en el miedo.

Traigo esta película a mi memoria en el momento en que mucha gente marcha en la ciudad (en especial jóvenes estudiantes) para que no suceda más lo que se vive en Una giornata particolare. Los que marchan no van a ovacionar la falta de futuro, las fallas del gobierno, la polarización, la discriminación y la violencia. Marchan porque quieren vivir mejor, sentir que la vida tiene sentido y que la democracia, cuando se entiende y funciona, sobrepasa ideologías, permite el debate civilizado y la creación de país. Y si todo va y sigue en orden (escribo en las horas de la mañana), la marcha es la vida que fluye. Esto no es difícil de entender.

Acotación: Que la gente se manifieste, que cante y pida soluciones, que se integre y reclame vida, que cree una jornada particular a favor de un futuro digno, fue algo que Ettote Scola tuvo claro. Denunció lo que iba contra la vida: era un judío italiano y supo lo que era la angustia y la vergüenza, pero también la alegría, apuntándole a esta. Vivir es estar contento, sin miedo, caminando.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas

Aplausos y pitos

$titulo

MARÍA JOSÉ ARJONA
La artista recibió el primer premio del Museo La Tertulia, de Cali, por “¿Cómo habitar este espacio ahora?”.

$titulo

HERNÁN ESTUPIÑÁN
Perdió su investidura como congresista (partido liberal), por indebida destinación de recursos públicos.