<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
María Clara Ospina
Columnista

María Clara Ospina

Publicado el 13 de octubre de 2021

TIEMPOS MODERNOS

Uno de los logros más importantes de los tiempos modernos es la aceptación, más o menos generalizada, de todos los estilos de vida, las religiones y las razas. Esta inclusión y respeto hacia quienes son diferentes a nosotros, a los que llamamos “los otros”, es algo muy especial, es algo que se debe celebrar a diario.

Sin embargo, como todas las cosas buenas, tiene sus excesos bastante fastidiosos. Como dicen: “hasta la miel empalaga”.

Hace unos días recibí este escrito en WhatsApp y pensé: “este es un perfecto ejemplo de lo que estoy diciendo”. Ahí se los copio. Léanlo con una sonrisita. No se trata de crear polémica o buscar camorra.

“Nevó anoche. A las 8:00 - Hice un muñeco de nieve.

8:10 - Una feminista pasó y muy airadamente me reclamó por qué no hice una mujer de nieve.

8:15 - Así que hice una mujer de nieve.

8:17 - Mi vecina feminista nuevamente se quejó de los pechos voluminosos de la mujer de nieve, diciendo que había hecho el muñeco con una mirada masculina y lujuriosa y que “mi engendro” no representaba a todas las mujeres del mundo, que no quieren que las valoren por sus senos.

8:20 - La pareja gay que vivía cerca armó un lío, diciendo que debería haber hecho dos hombres de nieve.

8:22 - El vecino hombre trans... mujer... preguntó porqué no hice solo una persona de nieve, con partes “destacables”.

8:25 - Los veganos al final de la calle se quejaban de la nariz de zanahoria, alegando que los vegetales son comida y no decoración de muñecos de nieve.

8:28 - Me llamaron racista porque la pareja de nieve es blanca.

8:31 - El musulmán al otro lado de la calle exigía que la mujer de nieve fuera “totalmente cubierta” de inmediato.

8:35 - El vecino del Partido X reclamó el color azul de la bufanda de mi muñeco, diciendo que yo cometía un delito electoral por promover un partido sin autorización.

8:38 - El vecino epidemiólogo me reclamó a gritos porque mi muñeco “no tenía cubrebocas”... Me llamó “irresponsable”.

8:40 - La policía llegó diciendo que alguien había sido ofendido.

8:43 - El representante de derechos humanos llegó y me amenazó con interponer una demanda “ejemplar”.

9:00 - Yo estaba en las noticias como sospechoso de terrorismo, racismo, homofobia, sexismo, machismo, xenofobia, transfobia, fifí, “neoliberal” y delitos contra la salud.

9:15 - Mis hijos fueron llevados al tribunal de menores para su “custodia”.

9:29 - Manifestantes de extrema izquierda, ofendidos por todo, marcharon por la calle exigiendo que me arresten... de pasada quemaron varios buses y rompieron vitrinas.

9:35 - La policía ya giró “orden de aprehensión” en mi contra. Tuve que salir a escondidas del país”.

(Autor desconocido).

Así están las cosas. Dios nos ampare de decir, hacer o insinuar algo que alguien pueda considerar “incorrecto”. Actuar o hablar se han convertido en campos minados y las explosiones se dan a diario. Aun así, la risa sigue siendo el mejor remedio

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Otros Columnistas