¿Se debe permitir la adopción de niños por parte de parejas homosexuales? En esta columna quiero contribuir con algunas ideas a este nada fácil debate, que merece ser llevado a cabo con todo el respeto por las diferentes posiciones que se puedan tener al respecto.
Para empezar, quiero dejar claro algo, el hecho de no estar de acuerdo con la adopción por parte de parejas del mismo sexo no me hace ni a mí ni a muchos que comparten esta posición, personas homofóbicas ni intolerantes. En lo absoluto. Tener una posición determinada frente a un tema no significa que odie, repudie o ignore la opinión contraria y a quienes sí la aceptan y defienden.
Dicho lo anterior, empiezo hablando un poco sobre la importancia de las instituciones. Recuerdo la discusión que se generó cuando se planteó la posibilidad de una segunda reelección del entonces Presidente Uribe y, como los grandes detractores de esta iniciativa, acudían al argumento del respeto por las instituciones y concretamente por la Constitución.
Los críticos de la reelección argumentaban que no se podía romper la institución -que aunque ya había sido modificada una vez- definía el término del Presidente de la República. Un argumento respetable y sensato que terminó prevaleciendo.
El término presidencial fue una institución creada por hombres y mujeres en el momento de la redacción de la Constitución de 1991. La familia compuesta por un hombre y una mujer es también una institución, no creada por acuerdos humanos, sino natural y tan antigua como la historia de la humanidad.
¿Si se defendía con tanto ahínco el respeto institucional en un caso, por qué ahora se dice lo contrario en cuanto al tema de la adopción por parte de parejas del mismo sexo?
Romper con la institución de la familia tradicional tiene un grave problema y es que una vez vulnerada la institución ya no hay vuelta atrás. ¿Qué pasará cuando otro nuevo modelo de familia surja, y ya no sea una pareja homosexual la que busque adoptar sino luego un grupo de 4 personas que digan amarse, ser familia y como tal querer brindar amor a un niño?, ¿se aceptará esto también si se presenta el caso?
Más allá de lo que digan los estudios que aprueban la adopción por parte de parejas homosexuales, se debe entender que el debate no se centra en las capacidades de los padres del mismo sexo para criar un niño, sino en un tema más hondo que es el de la conservación o modificación de una de las primeras instituciones de la humanidad.
Si hoy esta institución fundamental se rompe haciendo algunas excepciones, es probable que el día de mañana se haga lo mismo, debido a nuevos casos, hasta el punto en el que se desdibuje por completo lo que es una familia.
Respeto absoluto por las decisiones personales, recordemos que éste no es sólo un tema del fuero íntimo de la persona, es un tema que incumbe a toda la sociedad y como tal debe ser debatido ampliamente.
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