Aquellos que creen que en Deportivo Rionegro e Itagüí Ditaires se respira pura provincia están muy equivocados porque los dos equipos antioqueños de la Primera B tienen pura pinta citadina.
Esto, gracias a que la mayoría de sus integrantes viven en Medellín y a diario tienen que viajar, unos al oriente, otros al sur del área metropolitana a entrenar o jugar.
La base de los leones del Oriente, que por estos días juegan en La Ceja por las adecuaciones que le hacen al estadio Alberto Grisales para los Juegos Suramericanos, está conformada por 23 futbolistas, 12 de ellos provenientes de la capital antioqueña, ocho de Rionegro, uno de La Ceja, otro de Marinilla y uno de San Vicente.
Las águilas doradas viven algo similar, ya que de sus 27 integrantes 11 son de Medellín, ocho de Itagüí, tres de Bello, tres de Envigado y dos de Copacabana.
Albeiro García, técnico del Rionegro, reconoce que "esta situación afecta los entrenamientos por el desplazamiento, razón por la que solo hacemos una práctica diaria; claro que el sitio de procedencia no es primordial, ya que lo fundamental es el profesionalismo y el amor por la camiseta y en eso nuestros jugadores están sobrados", prueba de ello, dice, el liderato compartido con tres victorias seguidas pese a las dificultades económicas.
En la misma tónica se mostró Juan Diego Muñoz, preparador físico del Itagüí. Según él "para evitar la fatiga y los incidentes producto de los largos recorridos, cuando tenemos dos entrenamientos diarios, realizamos una especie de media concentración en los bajos del estadio Ditaires, de tal manera que siempre contemos con el grupo completo y los muchachos tengan todas las garantías".
Con los semilleros que tienen en marcha la cuota nativa aumentará en Rionegro e Itagüí, aunque eso no garantiza el éxito, más cuando los destacados de estos equipos en el ascenso son Johnnatan Álvarez y Yessy Mena, quienes viven en Medellín.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8