Como una "tensa calma" calificó el secretario de Gobierno de Tarazá, Didier Andrés Upegui Castañeda, la situación en la cabecera urbana del municipio, donde se mantiene un éxodo campesino.
Las autoridades locales han logrado censar 484 personas y de ellas 54 son menores de edad provenientes de por lo menos 30 veredas.
Upegui Castañeda reveló que los campesinos exigen la presencia del vicepresidente de la República, Angelino Garzón, y el gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, para avanzar en un diálogo.
Los labriegos rechazan el incumplimiento de algunas condiciones pactadas en el paro anterior, ocurrido en el mes de febrero.
"La situación hasta ahora es manejable, pero no tenemos cómo atender esta población", comentó Upegui Castañeda, quien confirmó que entre los desplazados hay 25 personas afectadas por paludismo.
Para evitar alteraciones del orden público, las autoridades tienen activo el plan de seguridad en coordinación con el Ejército y la Policía Nacional.
El alcalde del municipio Yuan Andrés Restrepo visitó Medellín para buscar alternativas para la situación.
El martes, el comandante de la Policía Antioquia, coronel José Gerardo Acevedo Ossa, indicó que se tiene un dispositivo de seguridad. "Hay personal del Escuadrón Móvil de Carabineros y de Antidisturbios para evitar que se vinculen grupos armados o que haya atentados contra la población o la Policía".