En materia de religión es conveniente, y necesario, encontrar el equilibrio para vivir de acuerdo con las creencias propias, sin desconocer que las diferentes también son legítimas para sus dueños. Sin embargo, no puedo negar que sentí una punzada en el corazón cuando me enteré de dos noticias. Por un lado, de la campaña publicitaria iniciada en Europa, que no demora en llegar a América, para desestimar la existencia de Dios. Y por el otro, la del próximo lanzamiento del Manual de Ateísmo, o de Ateología, como prefiere decir el editor, tal vez para que no suene muy fuerte, o para que suene muy fuerte, quién sabe, escrito por afamadas plumas colombianas que no creen en Dios.
En realidad no me afecta que se declaren ateos y dejen constancia por escrito, pero me pregunto: ¿para qué lo hacen? Creo que la fe o la ausencia de ella es un asunto íntimo del que nadie tiene que hacer alarde. No me interesa saber si buscaron a Dios donde no estaba; si tienen miedo de reconocer que hay un ser superior que connota perfección; si son incrédulos de nacimiento o si en el camino perdieron la fe; si se enredaron en una maraña de complicados estudios sobre ciencia, dogma y evolución, o todas las anteriores. Pero no dejo de preguntarme si los ateos declarados lo son de verdad o si lo son gracias a Dios, de los que invocan su nombre ante una situación dolorosa y difícil.
Creer o no es una cuestión particular y respetable, por eso no comparto que los ateos del manual se hayan referido muchas veces al "país del Sagrado Corazón de Jesús" de manera desdeñosa, desconociendo el sentir de millones de personas que profesamos nuestra fe y no nos da pena decirlo. Seguro lo leeremos, aunque sea por cultura general, y hasta puede que sea más interesante que los carteles europeos, que confunden a Dios con un policía: "Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida", un mensaje poco categórico que más parece una simple invitación al desenfreno.
Recordé, a propósito, un artículo del ingeniero Darío Valencia Restrepo, publicado en el periódico El Mundo hace unas semanas, en el que decía: "Terminamos con una frase inmortal de ese gran maestro y escéptico que fuera Bertrand Russell, pronunciada cuando unos amigos provocadores le preguntaron qué haría si después de su muerte se diera cuenta de la existencia del más allá y fuera enfrentado al ser supremo que siempre había negado: "Me acercaría a Él y le diría: Usted no nos proporcionó suficiente evidencia".
Los creyentes sabemos que la fe no necesita certezas, por eso no intentamos convencer a nadie. Y los ateos, por su parte, tampoco han logrado demostrar que Dios no existe. ¡Estamos a mano!
Recordé también un letrero clásico de las paredes de los baños de cualquier universidad pública que siempre me arranca una sonrisa, no tanto por la primera premisa como por la segunda: "Dios no existe. Marx". "Marx es un mentiroso. Dios".
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MAOSAN
Comentario realizado el 8 de mayo de 2009 - 23:29
Señora déjeme felicitarla, pues ha salido en legítima defensa del creador de todas las cosas, y aun que Dios no necesita abogado, él se lo pagara; pero el problema radica en otro lugar, pues la negación más vergonzosa de la autoridad de Dios proviene de líderes religiosos que han sustituido las verdades puras de la Biblia por tradiciones humanas. (Ver Mateo 15:9.). Han respaldado las guerras más sangrientas del siglo XX, rechazando de este modo el mandato del amor. (Ver Juan 13:35.)
El clero también ha negado a Dios al dar la espalda a Sus normas morales. La situación de la cristiandad se asemeja a la del Israel y Judá de la antigüedad. “El país está lleno de derramamiento de sangre, y la ciudad está llena de tortuosidad (Ver Ezequiel 9:9; Isaías 29:15.) No sorprende que muchas personas hayan abandonado las iglesias de la cristiandad. Pero que no se les olvide, cada uno llevara su carga de responsabilidad. (Galatas 6:5). Nota: no soy cristiano evangélico, aclaro para que no juzguen.
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hk4gso
Comentario realizado el 2 de marzo de 2009 - 06:48
Hola mi querida Elbacé. Gracias a Dios que te tenemos cada domingo con los artículos mas aterrizados, ecuánimes y sensatos.
Con este te sobraste. Es que si perdemos la fé en que existe un ser superior, comenzaremos a vivir como animalitos y poco a poco iremos perdiendo el respeto por el otro. Iríamos al caos total.
Gracias nuevamente y te seguimos de cerquita cada domingo. Ojala fueran todos los dias.
Mauricio Londoño V. El Fan número 1 de el Colombiano por culpa de Elbacé
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ateo1
Comentario realizado el 1 de marzo de 2009 - 19:52
Que pesar. Con articulos asi ,este medellin nunca va a salir de la edad media en que lo quieren mantener personas como Ud.
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jcmendozape
Comentario realizado el 1 de marzo de 2009 - 16:23
no existe dios,ese fue un personaje que se inventó el hombre para justificar lo que él no ha sido capaz de responder de manera completa y veraz. En cuanto al libro de ateologia espero que Samper siga escribiendo tan bien como hasta ahora.
Elbace me gusta tu manera de afrontar los distintos temas, pero a veces me parece que exageras en tus apreciaciones, lo digo por tu crítica a la columna de Samper Ospina en semana, te acuerdas?
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Astrolabio
Comentario realizado el 1 de marzo de 2009 - 15:16
Hola, Elbacé. Me parece afortunado su artículo, respecto al tema tan sensible que aborda. Sin embargo me atrevo a decir que lo verdaderamente contrario a la Fe no es la duda, es más, la duda es importante porque genera interrogantes y abre caminos de búsqueda, de tal manera que quien se inicia en dicho proceso asegura una Fe firme, sostenible (La Casa construida en la Roca). Además, ya el Papa Juan Pablo II, había escrito la encíclica Fides et Ratio (Fe y Razón), como presupuesto de complementariedad y necesariedad entre estas dos realidades antropológicas. Por lo tanto, el verdadero enemigo de la Fe no es la duda, es el miedo. Y ahí entra Jesús a decir: Ánimo, no tengan miedo, soy Yo.