Desde hace varios años me he propuesto una disciplina que viene resultando interesante y sus resultados se han convertido en nutriente para mi actividad profesional como consultor empresarial.
Cuando tengo la oportunidad de compartir con un empresario destacado, con un líder o con un gobernante, bien sea en una reunión, un acto social, una junta o en forma en absoluto circunstancial como en un aeropuerto, por ejemplo, le formulo una pregunta, la misma para todos. Las respuestas que he recibido de un gran número de dirigentes de primer nivel en el ámbito nacional y algunos de ellos de alcance internacional constituyen un verdadero acervo de sabiduría gerencial.
La calidad conceptual de las respuestas, su efecto pragmático, la claridad de las ideas, el talento para simplificar y el poder de síntesis me han sorprendido y a la vez, se han convertido en un reto de mi parte para difundir esa sabiduría.
Me encuentro alistando un nuevo libro en el que pretendo exponer en detalle cada encuentro y en el que, desde luego, como manda la ética y el recto proceder, le daré crédito a cada uno de los consultados.
En este artículo, que se publica periódicamente gracias a la generosidad de El Colombiano, sólo me limitaré a exponer cuál es la pregunta y las siete agrupaciones que les he dado a las respuestas. El orden en el que enumeraré las declaraciones obedece al criterio, por número de menciones, de mayor a menor pero no relaciono porcentajes por cuanto no he terminado el trabajo y, la verdad, no sé a quién pero siento que aún me falta el mejor encuentro y la más sabia respuesta.
La pregunta es: ¿Cuál considera usted el más crítico problema que enfrenta en su organización?
Las respuestas obtenidas se clasifican así:
1. Comunicación.
Falta difusión interna de la cultura empresarial para generar sentido de pertenencia y factores de cohesión organizacional, no se difunden los conceptos para lograr identidad corporativa y filosofía empresarial solvente. No se establecen lazos de relación profesional con la prensa.
2. Objetivos.
No alcanzan a superar la prueba cuádruple para que sean siempre ambiciosos, medibles, alcanzables y generadores de resultados para todos.
3. Capacitación.
Se da prioridad a otros asuntos que son generadores de resultado inmediato, no existen planes coherentes, conectados con el mandato de la misión y con el norte de la visión y cuando aparecen planes aislados, se opta por las propuestas de menor cotización.
Se le teme al costo de la capacitación no al de la incapacidad.
4. Innovación.
No se estimula, no obedece a planes continuos y estructurados en el desarrollo creativo. Se desconocen las técnicas específicas para fomentarla.
5. Tiempo.
No se diferencia entre lo urgente y lo importante.
6. Negociación.
Reina desinterés por las personas y no se resuelven los problemas adecuadamente.
7. Sinergia.
No se valoran los recursos para que al cruzar transversalmente la organización exista un aprovechamiento múltiple y con criterio económico.
Señor lector:
¿Cuál considera usted el más crítico problema que enfrenta en su organización?
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8