
UNA POBLACIÓN EQUIVALENTE a la de Cisneros murió en forma violenta en Medellín entre 2004-2011; la mayoría de los homicidios fue con armas de fuego.
Entre 2004 y el 17 de noviembre de 2011 desapareció en Medellín el equivalente a la población del municipio de Cisneros, por cuenta de muertes violentas que, en su mayoría, fueron ocasionadas por el accionar de las armas de fuego.
Balas que llegan a costar hasta 1.500 pesos en el mercado negro, vomitadas por armas "hechizas" o de última generación, son las que más cortaron la vida de 10.272 personas.
Mientras en América Latina 42 de cada 100 homicidios son cometidos con armas de fuego, en la capital antioqueña la proporción llega al 84 por ciento.
El saldo luctuoso no fue mayor, porque las autoridades incautaron en ese mismo período 31.478 armas. De acuerdo con metodologías de valoración de la Sijín y cálculos del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC), ese arsenal tiene un precio superior a los 75.547 millones de pesos. Tal dinero es suficiente para levantar 3.021 casas populares, de 25 millones de pesos, cada una, o para entregarles a 7.554 familias de bajos ingresos un subsidio individual de 10 millones de pesos con destino a la solución de sus problemas habitacionales.
El sentido común y las autoridades plantean que menos armas en circulación ayudan a reducir los homicidios. El SISC, que dirige Luis Fernando Echavarría Estrada, no lo ve tan claro, pues un delincuente puede tener armas de repuesto, acceder al mercado negro para reponer el bien perdido o, también, un solo individuo o grupo puede cometer múltiples asesinatos en cortos períodos.
Ese enfoque ayuda a entender la siguiente paradoja. En 2010, el SISC -organismo adscrito a la Secretaría de Gobierno de Medellín- estimó que cerca de 4.030 personas estaban ligadas a 149 grupos delincuenciales. Ese mismo año se incautaron 2.369 armas de fuego. Suponiendo que cada delincuente portaba un arma, eso significaría que, en un año, les habrían quitado cerca del 59 por ciento del armamento.
En 2011 las unidades incautadas suman 1.604, que asumiendo un ejército irregular constante en su nómina, ya supondría un desmantelamiento bélico del 98,5 por ciento.
Esa estadística es engañosa, porque en la realidad 1.242 personas han sido asesinadas a bala en lo que va del año.
Detrás de esto hay fenómenos como el resaltado por Juan Erasmo Moreno Valencia, investigador del SISC: la incapacidad de establecer el inventario o stock de armas que hay en una ciudad como Medellín, pues con tal cifra es que se deberían cotejar las incautaciones para determinar qué tanto daño se les está causando a las estructuras delincuenciales.
El dato no existe, pero se presume abultado, pues no se ha logrado reducir dramáticamente la cifra de homicidios, a pesar de que las autoridades incautaron, desde el 2004, más de 75.000 armas. Luis Fernando Quijano, director de Corpades, Luis Fernando Echavarría Estrada, del SISC, e investigadores judiciales señalan, entre las fuentes de abastecimiento, desde dotación reciclada de viejas guerras internacionales, hasta armas que no fueron entregadas en procesos de desmovilización y que son reutilizadas.
Estudios citados por la Fundación Ideas para la Paz dicen que por cada arma legal puede haber entre 3 y 4 ilegales en el mercado negro. Al reciclaje interno se añaden del orden de 45.000 armas de fuego que ingresan anualmente al país, en forma ilegal, fruto principalmente de cambalaches o trueques por droga con traficantes de Centroamérica, Puerto Rico y Panamá.
Dado el respaldo en rentas ilegales tan lucrativas como el narcotráfico, la extorsión, el lavado de activos, juegos de suerte y azar, entre otros, los ilegales van dejando de lado las armas artesanales o "hechizas".
De 18.051 armas entregadas por desmovilizados, entre 2003 y 2006, el 97 por ciento eran extranjeras, con predominio de las fabricadas en Estados Unidos. Un dato más reciente, y para Medellín, revela que de las 1.604 armas incautadas este año, el 87 por ciento son originales y 12 por ciento "hechizas". Estructuras de extracción y experiencia en combates rurales como los "Urabeños" -en proceso de toma de control de la periferia de Medellín para asegurar los corredores de drogas y armas- se destacan por el uso de los fusiles. Sin embargo, en el escenario delincuencial de Medellín lo que más brilla es el revólver, y, en particular, el calibre 38.
La hipótesis, según el SISC, es que los mayores cargamentos de armas entran por el corregimiento de San Cristóbal, por la antigua vía a Santa Fe de Antioquia, procedentes de los puertos de Urabá y de la costa Atlántica. Otra ruta es por el norte de la ciudad, tomando como lugar de llegada Castilla y la comuna de la Candelaria.
En el mercado negro hay de todo, según fuentes judiciales. Aunque pocos, aún se ven trabucos y changones, de 40.000 a 200.000 pesos, que demandan munición original de 1.500 a 2.500 pesos por cartucho, con lo cual una caja de 50 puede valer más que la misma arma. Lo más parecido al changón es una escopeta, de 1,5 a 2 millones de pesos.
En pistolas, las más imitadas son la Pietro Beretta, Glock, Remington y Winchester, calibre 9 milímetros, y precios de 150.000 a 350.000 pesos, frente a los 5 o 6 millones de una original. También hay subametralladoras, de 600.000 a 700.000 pesos y fusiles livianos como el Q.
Con todo, el símbolo de poder en la delincuencia es la Five Seven, de 15 millones de pesos, cuya caja de 50 municiones cuesta 1 millón de pesos. El asunto es que cada bala, de 50.000 pesos, mata igual que una de 1.500.
1- Las incautaciones de armas de fuego han disminuido en Medellín en los últimos años. En 2009 fueron 4.210, al año siguiente bajaron a 2.369 y en lo corrido del año van 1.604. Este arsenal, según métodos de valoración del SISC y la Sijín, tiene un precio estimado de 20.304 millones de pesos.
2- De las 1.604 armas de fuego incautadas este año, 1.070 son revólveres, lo que significa una participación del 67% dentro del total. Le siguen las pistolas, con 356, equivalentes al 22%, y las escopetas, con el 8%. Igual han sido retenidas 22 subametralladoras, 19 fusiles y hasta 1 rocket.
3- Entre 2009 y 2011 van registrados 5.683 homicidios en Medellín, de los cuales 87% fueron cometidos con armas de fuego y 10% con armas blancas. Perfiles del SISC indican que víctimas y victimarios tienen rasgos comunes, como la edad, entre 18 y 26 años, el bajo estrato y la falta de oficio.
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Cuando sera que podamos estar tranquilos sin temores y sin pensar nesecitar un arma para su defensa,El problema también esta en la venta de armas y expedición de salvo conductos para las mis mas.Violencia es lo que con lleva las armas,que bueno seria que ningún ciudadano en este país pensara en cargar armas y ademas seria un gran paso para la paz.
Al contrario de cualquier logica se deberia dotar de armas de fuego a los buenos ciudadanos con el fin de defender sus vidas y las de sus familias.Asi se hizo el Estado Americano a base de armas y de justicia y defensa por la propia vida y la de sus ciudadanos.Al armar a la poblacion civil de buena fe e incorrupta de seguro traeria los mejores tiempos que esperamos.En estas condiciones los bandidos,sicarios,narcotraficantes y todo tipo de hampones se lo pensarian una y muchas veces antes de hacer de las suyas.Aqui la ley debe ser el del mas fuerte e inteligente y no la del raponero homicida que encuentra a su paso victimas desarmadas e inermes.De que sirve la justicia si esta peste se multiplica como ratas?
parte de la solución es que el estado haga un récord balístico de las armas legales y de uso oficial,, pero nnn estamos en Colombia así que eso solo pasa en novelas.... :(...
He sido victima de varios atentados, por mi trabajo debo viajar fuera de la ciudad constantemente y trasportar dinero, mi arma amparada fue decomisada hace 3 años, POR ANDAR EN ZONA BANCARIA (iba en mi carro, y acababa de sacar una fuerte suma de dinero del banco), CLARO QUE ESTABA EN ZONA BANCARIA, pero bueno la ley aquí es así,, no he logrado recuperarla a pesar de llevar todos los papeles requeridos debido a que hay restricción al porte y no la pueden entregar según ellos, desde entonces me han atracado varias veces, y por que ??? muy fácil,,, el ladron sabe que el ciudadano de bien no anda armado por que se lo lleva la ley entre los cachos,, asi que andan como pedro por su casa " pal ladron no hay ley" es el comentario en la calle... y el problema es que personas como yo vamos perdiendo confianza en las autoridades,, por mi parte, no le bajo la ventana de mi carro a nadie, llamese transito o policia,, pa la estación y alla hablamos pero en la calle ni por el .....
Latimosamente ese nunca se lograra, hasta que no halla mano dura con los delincuentes, asesinos, violadores entre otros, ya que en este pais no hay justicia, eso desarme lo lograran cuando maten a todas estas basuras


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