Veinticinco nuevos agentes llegaron ayer al municipio de Caldas para reforzar las tareas de vigilancia y apoyar la investigación del cuádruple homicidio ocurrido en una pesebrera de la localidad.
Tras un consejo de seguridad, el secretario de Gobierno, Rodrigo Montoya, dijo que se ratificaron las medidas tomadas en caliente el domingo, como mayor presencia en el sector, vigilancia por cuadrantes y labores de inteligencia para esclarecer el hecho.
Con la Fiscalía, añadió, se define un plan metodológico para orientar la investigación. "Pese a la versión que se maneja de negocios particulares, entendemos la magnitud de los hechos porque se perdieron cuatro vidas", dijo y anotó que sólo en la tarde de ayer se cumplieron las exequias de las víctimas.
Lo mismo ocurrió con las del episodio de Guarne, que fueron sepultadas en Jardines Montesacro.
Al rechazar los hechos, el secretario de Gobierno de Antioquia, Andrés Julián Rendón, notificó que se mantendrá la ofensiva de la fuerza pública contra la delincuencia, y comentó que en Caldas están por precisarse los móviles, mientras que lo de Guarne es un hecho circunstancial que haya ocurrido allí, y está asociado a la dinámica criminal del Valle de Aburrá.