Foto Reuters - Óscar Niemeyer, un revolucionario de la arquitectura mundial, falleció en Río de Janeiro, diez días antes de cumplir 105 años de edad, dejando un inmenso legado artístico repartido por todo el mundo.
Foto Reuters - Edificio del Congreso de Brasil.
Foto Reuters - El arquitecto era el padre de los principales edificios públicos de Brasilia.
Foto Reuters - Ayudó a crear en medio de la nada a mediados del siglo pasado junto con el urbanista Lucio Costa.
Foto Reuters - Fue un revolucionario, el mentor de una nueva arquitectura, bonita, lógica y como él mismo definía, inventiva, dijo la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
Foto Reuters - Niemeyer está eternizado en numerosas obras que diseñó en Brasil y otros países de América, Europa, Asia y África.
Foto Reuters - Por sus obras recibió numerosas distinciones y premios, entre ellos el Príncipe de Asturias de las Artes, en 1989.
Foto AP - Palacio Presidencial de la Alvorada, en Brasilia, residencia de los mandatarios de Brasil.
Foto AP - El Edificio del Congreso de Brasil es una de sus obras más importantes.
Foto Reuters - Construyó los principales edificios públicos de Brasilia, como los palacios presidenciales de Planalto y da Alvorada, la sede del Senado y la Cámara de Diputados.
Foto Reuters - Museo Nacional de Brasil.
Foto Reuters - A pesar de los quebrantos de salud propios de su avanzada edad, Niemeyer se mantuvo activo casi hasta el final de sus días y en su estudio situado frente al mar azul, en el barrio de Copacabana, supervisaba los proyectos encomendados a su escritorio y participaba en los diseños.
Foto Reuters - Niemeyer dejó su inigualable trazo de curvas en cada una de sus imponentes obras.
Foto Reuters - Catedral de Brasilia, una de sus obras más imponentes.
Foto Reuters - Cada una de construccciones es considerada una obra de arte, como el Panteón de la Fraternidad y la Libertad.
Foto Reuters - El Edificio del Congreso de Brasilia fue una de sus obras más revolucionarias.
Foto Reuters - Panteón de la Fraternidad y la Libertad en Brasilia, una obra que inmortalizó a Niemeyer.