
Agatha es casi toda blanca, juguetona y tierna. Busca un hogar que quizás Nieves le ayude a conseguir.
Como ella hay decenas en espera. Son gatos que la gente llama criollos, comunes o domésticos. Gatos. No se venden: se dan en adopción con el compromiso de esterilizarlos y cuidarlos bien.
En nuestro medio fundaciones, grupos de voluntarios y veterinarios trabajan con las uñas y sin desmayo para recoger o recibir toda clase de gatos, abandonados o que las personas no pueden tener, para entregar a quienes sí.
Es una cadena: los reciben; hay quienes ofrecen sus casas como hogares de paso, para tenerlos mientras sale la familia que los adoptará. En no pocos casos el hogar nada pone: solo un poco de cariño.
Ni el dinero ni los alimentos abundan, pero se las ingenian. Reciben donaciones, sacan de su bolsillo, venden implementos, salen a ferias. Como en La Bohemia, de Charles Aznavour: salud, sonrisa y juventud y nada en los bolsillos.
Algunas clínicas veterinarias son la base de los voluntarios y en ellas, de tanto en tanto, médicos veterinarios esterilizan gratis o a bajo costo.
La idea es la adopción. No se venden por convencimiento. Se busca que tengan una familia que los cuide y quiera.
No se crea, pero aparecen. Vida Felina, por ejemplo, ha entregado centenares. Es lo que llaman "bonitos finales".
Pero casi como entregan, aparecen más y más. Las necesidades nunca acaban. Y como surgen, aumenta el entusiasmo de estos voluntarios.
¿Por qué adoptar un gato? Estos pequeños felinos surgieron en Oriente Medio a partir de los gatos salvajes Felis silvestris lybica , atraídos por los asentamientos humanos en el comienzo de la agricultura.
Así, hace unos 10.000 años en el Creciente Fértil (antiguo Egipto, Mesopotamia y Persia) se acercaron al hombre para aprovecharse de las sobras de alimentos y los ratones que crecían en esos incipientes poblados. En menos de 5.000 años se convirtieron, por alguna razón, en sagrados para los egipcios.
Pero a diferencia de los perros, no fueron de más utilidad. Eso, en parte, los ha preservado tan bien. Los perros, que eran útiles en diversas actividades poco a poco los fueron mezclando para obtener ciertas características. De ahí que haya muchas razas.
Con los gatos no sucedió igual. No había razón para la mezcla, que solo se ha despertado hoy, en la era de la genética, por razones comerciales.
Entraron a ser parte de la vida humana, quizás por su alegría, ternura e independencia. LiveScience los eligió, entre 500 animales, como los segundos más tiernos.
Hoy, al comparar los 10 países que más gatos tienen con los 10 con más perros, es mayor el número de felinos.
A eso contribuyen estos voluntarios que dan todo para que un gato tenga una casa y no corra la suerte de Nieves: quemada por alguien, fue tratada en una de las clínicas con aportes de muchos voluntarios en una notable campaña de solidaridad, pero pudieron más las heridas y murió, dando origen al Grupo de Apoyo Nieves proanimales de Safari.
¿Alguien ha visto un lindo gatito?
Maullido : las más recientes colombianadas: Millos, Santa Fe y Bolillo. Puro verso.
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Don Ramiro, me encantan sus artículos, siempre llenos de cultura y sensibilidad, he tenido gatos desde pequeña y puedo afirmar de todo corazón que son la mejor compañia que existe, su ternura, su elegancia, su carácter fuerte pero noble...lo mejor... lástima que, como el resto de los animales no humanos deban soportar tanto abuso de los mal llamados humanos.
Las grandes ironías de la vida: Sentimos cierta empatía por perros y gatos pues los tenemos cerca, pero una vaca, un cerdo o una gallina nos son muy ajenos. Los vemos como en un envase, listos para su consumo y jamás nos planteamos si está bien o mal disponer de su vida. Si miramos objetivamente debemos poner las cosas en su sitio. Los animales no son recursos, son individuos que disfrutan de su vida y de su libertad y merecen respeto. Esto nos lleva a replantear los derechos de los animales y el omnivorismo de los humanos para elegir una dieta. Conclusión: Las dietas vegetarianas bien balanceadas aportan a nuestro cuerpo todos los nutrientes. Además conllevan beneficios para la salud. Esta afirmación ya no se pone en duda por ningún especialista serio. Los vegetarianos están preocupados por el medio ambiente y los derechos de los animales
hay que promover la esterilización de gatos y gatas para no ver el triste espectáculo de gatitos de un mes "tirados a la calle " Le faltó el mayor maullido : Nacional reclamando puntos hasta en el Exito...
Pa´lo único que sirve la "colombianada" del "Bolillo" es como propaganda de una telenovela de payasos en la cual él es el protagronista. ¡No le da ni pena! Y algunos medios de comunicación chapinerunos se prestan para semejante comedia.


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