Los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) decidieron este martes retirar a sus embajadores de Siria, debido al aumento de la violencia y al rechazo de Damasco a la iniciativa árabe para buscar una solución a la crisis.
El CCG, compuesto por Arabia Saudí, Catar, Omán, Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, también exigió a los embajadores sirios en estos países que los abandonen de inmediato, según un comunicado del organismo.
Una acción similar adoptaron Francia, Italia y España que llamaron este martes a sus respectivos embajadores en Siria para efectuar consultas debido a la continuidad de la represión contra los civiles sirios por parte del régimen del presidente Bashar Assad.
El vocero del ministerio de Relaciones Exteriores Romain Nadal sostuvi que la embajada francesa en Damasco seguirá abierta.
La cancillería española indicó en un comunicado que además de llamar a su embajador en Damasco, convocará de manera urgente al embajador sirio en Madrid para trasladarle en persona la condena por las actuaciones de las fuerzas armadas y de seguridad sirias.
El anuncio fue formulado después que Gran Bretaña, Estados Unidos e Italia llamaran a sus embajadores a consultas ante la escalada de la violencia en Siria.
Es la segunda vez en tres meses que Francia ha llamado a su embajador Eric Chevallier a París. En noviembre, Francia cerró brevemente sus consulados y sedes culturales en Siria ante el aumento de la violencia.
Rusia mantiene su apoyo
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, rechazó en Damasco "cualquier intervención extranjera" para resolver la crisis en Siria, tras reunirse con el presidente de este país, Bachar al Asad.
"Siria necesita la paz, y se debería alcanzar un acuerdo fuera de cualquier intervención extranjera", destacó Lavrov tras la entrevista, en declaraciones difundidas por la agencia oficial Sana.