LOS NIÑOS QUE nacen en las regiones cocaleras son ajenos a las mafias y al conflicto que se nutren de convertir el verde en blanco. Sin embargo, crecen con el estigma de una sociedad que los señala.
La verde esperanza de Colombia está representada en sus niños que corren y juegan con su inocencia en campos y ciudades.
Entre la verde coca que los mayores cultivan en las montañas, ellos también llevan su vida infantil. Lloran y ríen, ajenos por completo a esas ideas de grandes que estigmatizan una planta que por sí misma no puede ser mala ni buena. Muchos de ellos ni siquiera conocen otras ideas, menos maliciosas, según las cuales, esta planta se asocia a rituales y costumbres indígenas.
Niños que van a la escuela por entre campos sembrados de coca, sin terminar de entender por qué esos parajes que llenan de verde sus ojos se tiñen de rojo con sangre de seres amados o conocidos, en una guerra alimentada por el control del negocio de ese cultivo ilícito. Y que al regresar del estudio, juegan entre los matorrales que hacen parte de su hábitat.
La esperanza de sus padres es que ellos, cuando crezcan, no deban empeñar su destino en la siembra y cosecha de unas plantas, inocentes como sus hijos, que la perversidad de los grandes ha hecho sinónimo de plata fácil... y de muerte mucho más fácil aún.
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superbeto68
Comentario realizado el 28 de enero de 2010 - 09:52
Felcitaciones Manuel y a todo el equipo de fotoperiodistas de EL COLOMBIANO. Nos llenan de orgullo a todos los periodistas gráficos de Colombia. Un abrazo desde EL PAÍS de Cali.
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SINANIMODELUCRO
Comentario realizado el 28 de enero de 2010 - 09:43
Sin duda alguna, las escalofriantes fotografías evidencian la crueldad con la que son criados estos niños, rodeados de un ambiente banal y trágico… De antemano te felicito tanto por las fotos, como por lo que narras en el documento, pero en el ambiente me queda la inquietud acerca de cuál es el paso a seguir luego de obtener dicho galardón???, de qué forma se les va a retribuir a estas personitas para que la historia no continúe y que bueno fuera que ya estos premios no fueran solo por el desgarrador panorama que se ve, sino que tengas que publicar a estos nenes yendo a la escuela.