Terminada la primera vuelta electoral con resultados tan sorprendentes como favorables para Juan Manuel Santos, hay algo que queda muy claro, la satanización de Santos a manos de otros candidatos y, sobre todo, de periodistas y columnistas, furibundos enemigos del gobierno del presidente Uribe, del cual Santos será continuidad, no funcionó. El pueblo no tragó entero y votó reconociendo la efectividad de dicho gobierno en varios frentes, especialmente, en materia de seguridad.
El hecho de que Santos haya más que duplicado en votación a Mockus es una afirmación a la aprobación que tiene Uribe, aun a pesar de las acusaciones contra su hermano, encabezadas por el Nobel, Pérez Esquivel, que, muy sospechosamente, afloraron en los últimos días de la campaña. ¿No fue esto acaso un burdo intento de manipular al electorado?
Le fracasaron al candidato Antanas Mockus el uso excesivo de símbolos como girasoles, lápices, etc., y sus pantomimas, como soltar mariposas al ir a votar, o arrodillarse frente a la urna en actitud de oración. ¡Para farsas y pantomimas, mejor ir al teatro!
Es claro que los electores entendieron que Mockus no era el dueño exclusivo, como pretendía ser, del respeto por la vida, la honestidad y la educación. Estos propósitos los ordenan la Constitución y las leyes y son lo que todos los colombianos de bien esperamos de todos los candidatos y queremos para nuestra patria.
Triste fue oír a mockusianos, la noche del 30 de mayo en la sede de la campaña, gritando "fraude". ¿Buscan los partidarios de Mockus sacar partido de esta falsa acusación? Parece que olvidaron su oposición a "todo se vale".
Naturalmente esas escenas de personas, con camisetas verdes y girasoles, gritando ¡fraude! fueron reproducidas inmediatamente, como era de esperarse, por el noticiero Telesur , al servicio de Chávez. Qué vergüenza que los mockusianos se presten a hacerle el juego a Chávez, restándoles legitimidad a las elecciones en Colombia.
Y qué decir de lo que coreaban en esa misma reunión, inclusive el mismo Mockus: "yo vine porque quise, a mí no me pagaron", ¿es que acaso los amigos de Mockus piensan que 6'758.539 partidarios de Santos recibieron dinero por su voto?
Otro tema, es desalentador que la mitad de colombianos no voten, ni aun en esta campaña con diferentes candidatos bien preparados, honestos, con programas serios, para todos los gustos y tendencias políticas ¿Qué les pasa a los colombianos que no comprenden que votando pueden obtener lo que quieren? ¡50% de la población aun no ha entendido de qué se trata la Democracia!
A Noemí, felicitaciones por su honesta campaña. A los santistas sólo les digo: ¡OJO! con el triunfalismo. Todos a votar y elegir presidente el 20 de junio.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8