Desde hace tres semanas no se habla de otra cosa y sin embargo, a diferencia de otras oportunidades, el protagonismo de la tormenta mediática no se concentra en unos pocos.
Desde que el pasado 12 de noviembre varias regiones del país entraron en caos por cuenta de la estafa masiva de las denominadas pirámides, los protagonistas se cuentan por miles, los responsables son unos perfectos desconocidos y el escenario de los hechos es el país entero.
La investigación del caso DMG pasa por las oficinas de cuatro órganos estatales: La Fiscalía General de la Nación, encargada de coordinar la misión; el Ministerio de Hacienda, la Administración de Impuestos y Aduanas Nacionales y la Superintendencia de Sociedades.
Según el cálculo de la Supersociedades, más del 50 por ciento de este complicado acertijo ha sido resuelto. "En este momento estamos terminando la identificación del grupo y de las sociedades anexas, conexas y relacionadas, directa o indirectamente, con este grupo DMG", indicó Hernando Ruiz, superintendente.
La creación
La primera vez que se realizó la creación formal de esta entidad fue en Bogotá el 8 de abril de 2005. En ese momento nació el Grupo DMG S.A., con un capital de 100 millones de pesos. "Los miembros de la junta directiva eran David Murcia Guzmán, Joanne Ivette León Bermúdez, su esposa; y María Amparo Guzmán de Murcia, su madre. Como suplentes se registró a Luis Hugo Pinto Restrepo y Julio Álvaro Restrepo Ponce", indicó el director del órgano de control.
La operación de la empresa a partir de ese momento se basó en la supuesta comercialización de tarjetas prepago para la adquisición de productos.
Sin embargo de 59 sedes solo tenía tres almacenes: una bodega en Bogotá y dos tiendas en Putumayo. En el resto del país las oficinas servían para la venta de tarjetas prepago, que para las autoridades, era una clara actividad de captación.
"Una persona cualquiera compraba en Neiva una tarjeta prepago y tenía que viajar a Bogotá para 'comprar' un producto. En la mayoría de los casos esa operación no se efectuaba sino que le reintegraban al cliente el dinero junto con una exorbitante rentabilidad", explicó el Superintendente.
La jugada maestra
Una vez las autoridades detectaron estas irregularidades, la Superintendencia Financiera ordenó intervenir al Grupo DMG S.A., pero Murcia Guzmán, hábilmente, transformó la razón social de su negocio y lo registró como DMG Grupo Holding S.A., para evadir los controles de la Superfinanciera, convirtiéndose en una sociedad para la comercialización de bienes y servicios. El grupo es matriz de 30 empresas en sectores como la salud, la construcción, la moda, la publicidad y la televisión (ver gráfico).
Para ilustrar la manera de hacer negocios de este conglomerado, está el caso de Body Channel, el canal de ventas por televisión de DMG. En la resolución 341-004255 de la Supersociedades se indica que dicho canal, dirigido por Daniel Ángel Rueda, hoy en la cárcel La Picota, recibió entre el 14 de septiembre y el 31 de diciembre de 2007 la suma de 16.000 millones de pesos en efectivo, sin soportes ni comprobantes.
Estas irregularidades detectadas durante la investigación que inició en abril de 2008, encendieron las alarmas respecto al masivo flujo de efectivo entre una empresa y otra. Durante la audiencia de David Murcia el pasado jueves, la fiscal delegada para el caso, Ángela Bahamóm, presentó una grabación en la que él mismo describe la "filosofía" de su grupo. "La vaina es ir haciendo empresas y matando empresas, porque es que se necesita ampliar esa situación y todo ese dinero que se vaya acumulando en bancos. Entonces lo van utilizando y lo pueden ir enviando para afuera y lo convierten en inversión a través de fondos".
Buena parte del inmenso capital financiero que acumuló Murcia Guzmán en los últimos años llegó a Panamá a través de giros emitidos por la empresa Cambios y Capitales S.A., que según un informe la revista Semana en febrero 23 de 2008 , era propiedad de los hermanos Diego, Luis y Tulio Alzate Jiménez, incluidos en la lista Clinton como socios de alias "Chupeta".
Los números
Los estados financieros a diciembre de 2007 de DMG Grupo Holding S.A. muestran que los ingresos operacionales alcanzaron 72.023 millones de pesos, mientras que las pérdidas fueron por 874 millones de pesos.
La firma recibía en promedio 6.000 millones de pesos mensuales, dinero que se iba al pago de costos de ventas (por 3.000 millones de pesos), gastos operacionales (por 2.167 millones de pesos) y otros que superaban los 800 millones de pesos.
Pese a que las autoridades tengan evidencias concretas de cómo funcionaba, qué había tras ese montaje comercial, quiénes lo han orquestado, todavía hay incógnitas por resolver en esa tela de araña que rápida y con eficiencia confeccionó David Eduardo Helmuth Murcia Guzmán. Y muy especialmente, porque la mayoría de quienes perdieron parte o la totalidad de su patrimonio, están lejos de sentirse víctimas.
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