Fueron de a tres bengalas que lanzaron al aire, mostrando que están vivos. Ayer, Nacional y Medellín dieron señales de vida con sus nuevos capitanes de barco.
En el Atanasio, anoche, los aplausos cayeron de la tribuna, mientras la tímida mano de Ramón Cabrero saludó a la tribuna. En el campo, con menos timidez, el plantel devolvió los aplausos con goles.
Con lo mejor que ha visto en el plantel, según sus palabras, el estratega argentino Ramón Cabrero se estrenó ayer en el partido en que Nacional derrotó por 3-1 al Once Caldas por la Copa Colombia-Postobón.
Tres golazos verdes, casi pinturitas, de Giovanni Moreno (18'), Carlos Rentería (28') y Sergio Galván (57'), fueron la representación de una nueva era, pintada con las canas de Cabrero, pero con las ganas de unos muchachos que tocaron bonito, jugaron rápido, y que sobre todo, ganaron. Algo que parecía negado para este club.
El descuento de Dayron Pérez (79') no mitigó una fiesta para 5.000 personas que se ilusionaron con Cabrero y sus jovencitos.
Y volvió Jackson
En Ditaires, los protagonistas fueron Leonel Álvarez, ya en firme como técnico rojo, y Jackson Martínez, quien luego de tres meses volvió a estar en un partido. Jackson celebró su regreso.
Martínez fue uno de los anotadores en el partido que ganó por 3-0 el Medellín en la Copa Colombia, sobre el Itagüí Ditaires en el nido de las águilas doradas.
El tanto llegó a los 56 minutos del partido y con una definición que hizo extrañar las jugadas de Chachacha en la Copa Libertadores y en el torneo local, dos torneos que cambiaron de rostro, y muy mal, sin el morocho.
Medellín venció con holgura a su rival, gracias al gol de Jackson, así como los de Giovanny López (28') y el juvenil Calle (45'). Leonel dio señales de que el rojo está vivo. Para el verde, la esperanza viene con Cabrero.
Pico y Placa Medellín
viernes
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