Tiene esa voz tímida que caracteriza a los ciclistas. Pero en esas piernas carga tanta fuerza como para colgarse el primer oro colombiano en los Juegos Panamericanos.
Héctor Leonardo Páez habla pausado, casi murmura. Cuando le hablan de oro y la manera en que molió a estos mismo rivales, solo sonríe y tira un "cada carrera es diferente".
Esta sí que lo será. Solo hasta el jueves pudo conocer el trazado de Tapalpa, un pueblito a una hora y media de Guadalajara, y que será la casa de la competencia, que se hará en la mañana de hoy. "Tiene unas bajadas muy técnicas, unas subidas largas y va a ser complicado. No va a ser muy técnica, tiene hasta escalones".
Y sigue: "en Colombia también llueve mucho, eso no es problema. Si se te hace más difícil, una pista así les conviene mucho a los de Estados Unidos que son más técnicos, pero vamos a ver cómo nos va. Estoy animado".
Durante 2011, Leonardo vivió el otro lado del ciclismo. Dejó las piernas embarradas y se metió en el pelotón de centenares de corredores con el Colombia es Pasión-472. Allá estuvo en varias competencias, como el Tour de Turquía, el Giro de Trentino (Italia) y la Vuelta a Castilla y León (España), donde peleó algunas etapas y terminó en dos de las competencias.
"Fue una experiencia diferente, tuve la oportunidad de correr con los grandes en Europa, seguirles el paso. Me ayudó a darme cuenta de que esto es un deporte muy grande", dice Leonardo, quien califica su año como bueno, pese a que no hizo la mejor preparación de pretemporada, pues el 2010 lo pasó casi todo entre las enfermerías.
Su competencia será a las 11:00 de la mañana, y le volverá a ver el rostro a los mismos que derrotó hace siete meses en el Castillo de Marroquín en Chía, cuando los molió, le sacó dos minutos a su rival más cercano, y se quedó con el oro panamericano.
Entre ellos estará el estadounidense Jeremiah Bishop, segundo en el Campeonato Panamericano, aunque no lo hará Todd Wells, el tercero de aquella vez, en la que el colombiano pudo asegurar su cupo a los Juegos Olímpicos de Londres-2012.
"Espero poder hacer lo mismo en los Juegos. En algunas me ha ido bien, en otras me han ganado. Quiero ganar, quiero la medalla y seguir compitiendo fuerte a Olímpicos", anota Leo, nacido en la población de Ciénaga, Boyacá, quien este año fue atropellado cuando entrenaba en el alto de Patios, a las afueras de Bogotá, por un conductor que no miró y lo mandó al suelo lleno de raspones.
Hoy saldrá al circuito de Tapalpa (un poblado a 140 kilómetros y 90 minutos de Guadalajara), en busca de su primer oro en Juegos Panamericanos.
Allí, en medio del territorio embarrado espera que sus palabras, tímidas y suaves que apenas se escuchan, se cambien por el grito de la celebración del oro. "Vamos a ver, pero es lo que me sueño".
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