
Toque de queda (fragmento)
Prisioneras desde el alba hasta el ocaso,
las mujeres no se atreven a parir.
No nos atrevemos a ser picadas por serpientes o escorpión.
Ni a caer en una alucinante fiebre de malaria.
No des al soldado una excusa para hacerse el madamás,
no le des una razón para ensayar su arma.
Puede no haber tiempo para poner una cruz en tu tumba.
No te queremos enterrado como ganado enfermo.
Ella ve y aprecia cosas que los demás no ven. Así nace su poesía. Ya sea al mirar a una señora y su gallina en un bus repleto de gente o al compadecerse de una despeinada inmigrante dormida sobre una banca en Suiza. Al contar acerca de esa capacidad del poeta para hablar o escribir, no duda en afirmar que "el poeta es como la voz del pueblo. Cuando hablan de su experiencia, ésta es, al mismo tiempo, una compartida entre todos".
Escritora desde la infancia y ciudadana del mundo desde los 14 años, Romeo-Mark ha vivido en tres de los cinco continentes y hoy defiende firmemente que no sería la poeta que es sin haber pasado por todos esos países y culturas tan diferentes.
Tampoco sin haber vivido los terribles sufrimientos de la guerra civil en Liberia o la alienación y depresión por la que pasó al llegar a Suiza. Sin embargo, los recuerdos amargos sólo permanecen en sus versos pues hoy es una poeta radiante y con ganas de vivir y escribir sobre lo cotidiano. Es la primera vez que participa una poeta de Antigua y Barbados en el Festival.
No estoy (fragmento)
Estoy cerrada por inventario hasta nueva orden.
Vean las cortinas oscuras que he colocado
para que nadie se atreva siquiera a tocar.
Más cerca de la muerte que entonces
necesito saber cuánto de mí hay cuánta desnudez me queda.
Por favor no vengan, no toquen no entren.
Cuando me brote nueva nada esconderán mis alas.
Entonces vuelvan.
Un sentido de complicidad. Un aire poético. "Pareciera que hay una sed de poesía", describe Carolina su primera impresión del Festival y de Medellín. Para ella, que precisamente cree, que si bien es de Guatemala, su patria es la poesía.
Hace poco, unos dos meses, encontró unos papeles escritos en tinta verde. Había poemas de denuncia, fragmentos amorosos, que no podrían faltar, porque "un poeta no puede pasar sin tres poemas de amor que lo revelen. El amor es parte de la vida". Fueron sus primeros papeles, de cuando tenía unos 14 o 16 años. Desde ahí, que ella sea consciente, hace poesía. Esa que conecta con el sentido colectivo y que es, sobre todo, honestidad.
"La poesía se ha levantado para transgredir. Habita la ciudades" y va hasta lo más profundo. Por eso opina que todo ser humano, mínimo, tiene una línea que puede ser escrita. No obstante, la poesía es un oficio, de escribir todos los días, incluso de dejar la mano suelta. "Ojalá pudiéramos vivir de la poesía". Y todo tema puede ser hecho poema. Va de acuerdo con las necesidades de cada uno.
Esta noche (fragmento)
El agua alcanzará el borde del vaso
mas no se permitirá rebosarlo.
La violencia explotará y los horrores
se atarán a cada árbol desnudo.
Esta noche oiremos discursos ordenándonos abrir las piernas
para escandalizar como meretrices.
Esta noche veremos cinturas tatuadas y kalashnikovs
en los maleteros de los autos (...)
Ella se levanta a escribir. Siempre en inglés, aunque las frases le vienen en diferentes idiomas. Las colecciona. La vida y el trágico exilio de su hogar en Belén, Palestina, la ha llevado a vivir en todas partes y en ninguna al mismo tiempo. Como sabe que el "cambio es lo único en lo que podemos contar" y que los lugares nunca regresarán a ser lo que fueron antes de que el tiempo pasara veloz, está convencida de que de alguna manera se deben mantener latentes los recuerdos. "La poesía es lo que mantiene al mundo vivo.
Mi papel está en que los sitios se perpetúen", y esa misma es la raíz de todas sus creaciones. Sabe que no hay nada más doloroso que regresar a su país y ver que se ha encogido todavía más. Vivos sentimientos de dolor y sufrimiento se transforman en puentes entre países como el suyo y el nuestro. "La poesía trasciende, tiene alma. Si yo escribo acerca del lamento de una mujer palestina que ha perdido a su hijo, una mujer aquí en Medellín o en Irak comprenderá exactamente lo que quiero plasmar". Por eso un poema es un continuo diálogo en un mundo en el que todos nos enfocamos más en las diferencias.
10:00 a.m. Jardín Botánico.
Umberto Senegal (Colombia), Teresa Colom (Andorra), Pedro Arturo Estrada (Colombia), Jean Jacques Sewanou Dabla (Togo), Jairo Guzmán (Colombia), Vladimir Marku (Albania), Grace Nichols (Guyana), Fernando Rendón (Colombia), Yevgeny Yevtushenko (Rusia).
3:00 p.m. Museo de Arte Moderno
U Sam Oeur (Camboya), Tatiana Mejía (Colombia), Claudio Willer (Brasil), Alice Caron Lambert (Francia), Raúl Henao (Colombia).
4:00 p.m. Represa la Fe
Vito Apüshana (Colombia, Nación Wayuu), Aiban Wagua (Panamá, Nación Kuna), Lucila Lema (Ecuador, Nación Quechua), Juan Gregorio Regino (México, Nación Mazateca).
4:30 p.m. Parque Explora
Luigi Cinque (Italia), Héctor Fagot (Colombia), Bob Holman (Estados Unidos), Gustavo Garcés (Colombia), Verónica Zondek (Chile), Niyi Osundare (Nigeria), Alhaji Papa Susso (Gambia).
6:00 p.m. Museo El Castillo
Ken McCullough (Estados Unidos), Jotamario Arbeláez (Colombia), Christopher Okemwa (Kenia), Jean Clarence Lambert (Francia), John Agard (Guyana).
Más información en: www.festivaldepoesiademedellin.org
Importante: Para comentar e interactuar con otros usuarios de elcolombiano.com usted debe estar registrado. Las opiniones expresadas a continuación son libres y de ellas son responsables sus autores. No comprometen el pensamiento editorial de EL COLOMBIANO.


Copyright © 2012 EL COLOMBIANO S.A. & CIA. S.C.A. Términos y condiciones| Superintendencia de Industria y Comercio
Nit: 890901352-3 | Dirección: Carrera 48 N° 30 Sur - 119, Envigado - Antioquia, Colombia | Conmutador: (57) (4) 3315252 | Bogotá: (57) (1) 4156764Fax: (57) (1) 4157508 | Línea de atención al cliente: (57) (4) 3393333