La indicación entregada por el escolta para que la Policía reconociera a Juan de Dios Úsuga, alias "Giovanny", máximo jefe de "los Urabeños", no se daría al mejor estilo de Judas Iscariote, con un beso en la mejilla, sino con la letra J que tenía el anillo de oro que este no abandonaba nunca.
Esa fue la clave particular que su escolta reveló para que la Policía identificara al máximo jefe de "los Urabeños". Y fue un signo inequívoco porque los uniformados supieron que la persona abatida el primero de enero en la finca Casa Verde, en Acandí (Chocó), que aprovechó un fuerte intercambio de disparos para huir, era alias "Giovanny".
La entrega de información del sitio donde Úsuga recibiría el Año Nuevo se dio desde el 20 de diciembre pasado cuando uno de los hombres que tenía bajo su mando habló con la Policía. "Ellos van a hacer tremenda rumba en una finca. Va a tener escoltas pero no se cuántos", fue parte del testimonio entregado a las autoridades por el subalterno, quien dijo estar cansado en la guerra.
Entre otros datos entregados, fue que "Giovanny" se movía entre parcelas en Unguía, Acandí y Capurganá "y solo se movilizaba en lanchas rápidas por el río Atrato o por el mar para evitar ser detectado por las autoridades", dijo un investigador; datos con los que los agentes de inteligencia de la Policía y personal de la Unidad Nacional Antibacrim de la Fiscalía comenzaron a seguirlo.
"Desde hace un año cuando se cometió el doble homicidio de los estudiantes de la Universidad de Los Andes, se conformó un equipo especial de investigaciones que meses más tarde produjo la captura de seis de los autores materiales y se identificó a los autores intelectuales: alias "Gavilán" y alias "Giovanny", explicó el general José Roberto León Riaño, subdirector de la Policía Nacional.
Según inteligencia de la Policía, en la finca se encontraron 10 morrales de campaña "y sabemos que sus hombres de seguridad eran entre 10 y 15. Fue muy duro llegar. Por mar no se podía, había mucho oleaje, y por tierra fuimos recibidos a plomo".
La información obtenida a través de las investigaciones, y la entregada por el escolta, permitió "neutralizar" a "Giovanny" quien fue vendido al mejor estilo bíblico, pero no por 30 monedas de plata, sino por 1.150 millones de pesos, recompensa que será pagada a una "fuente humana" como lo confirmó el general León Riaño.
La traición a "Valenciano"
La historia de las guerrillas, las Auc y los grupos criminales ha sido traspasada por delaciones y traiciones que han dejado varios de sus jefes tras la rejas o en el cementerio. Revelaciones que han ayudado, junto a la acción de la Fuerza Pública, a desmantelar poco a poco los grupos delincuenciales que por décadas han azotado a los colombianos.
Así lo evidenció la captura de Maximiliano Bonilla, alias "Valenciano", señalado por la Policía de Colombia como uno de los jefes de "la Oficina" y detenido por las autoridades venezolanas y colombianas en Maracay (Venezuela). Los medios de comunicación reseñaron la captura del capo, pero no contaron que uno de sus escoltas conocido con el alias de "F" fue el delator.
Dicen fuentes de inteligencia, que estos datos fueron entregados por el maltrato a sus subalternos, el poco pago que recibían y la lejanía impuesta a los familiares de los encargados de su seguridad. Según el investigador, Bonilla exigió que desde Medellín "le enviaran 15 hombres de 'la Oficina' para cuidarlo. El sueldo era de 1.000.000 de pesos y podían ver a su familia una vez al año".
Esta situación llevó a "F" al desespero y en su única visita a Medellín le contó a su familia que estaba cansado de su trabajo. La Policía le siguió la pista y una de las investigadoras lo ubicó en el Parque Lleras. Le coqueteó. Se dieron los números de teléfono y ahí comenzaron una relación de "supuestos amigos" que terminó con el convencimiento a "F" de hacerse con la recompensa de 5 millones de dólares que ofrecían por la cabeza de su jefe y de esta forma, sacar del camino a uno de los delincuentes más buscados.
"Por la plata baila el perro", reza el dicho. Y de la boca de "F" salieron datos como el que Bonilla se movilizaba en un vehículo Chevrolet Aveo blanco con placas AC733MV.
Los seguimientos hasta el apartamento 101 del edificio Falcon Crest en el barrio Soledad de Maracay duraron 15 días. El 27 de noviembre de 2011, a las 9:30 de la noche, las autoridades llegaron a la casa de "Valenciano". Él se identificó como venezolano, pero al verse atrapado no opuso resistencia. El capo cayó delatado por su escolta.
¿Por qué los delatan?
El consultor internacional en Seguridad y Defensa, Jhon Marulanda, explicó que este tipo de acciones de delación de jefes o integrantes de estructuras delincuenciales "se da por la lucha por el poder que genera componendas internas que llevan a que estos sean entregados para abrir espacio a otros miembros ambiciosos".
Marulanda aseguró que la recompensa juega un papel importante "pero no ha sido siempre el motivo principal. Hay motivaciones personales relacionadas con venganzas, rencores y el resultado de abusos de poder o decisiones erradas. En el caso de grupos armados como las Farc, la pérdida de fe en la causa y las difíciles condiciones de vida son elementos de fácil afectación por una buena suma de dinero".
Luis Villamarín, coronel (r) del Ejército y analista de Asuntos Estratégicos, ve que estas acciones de delación están precedidas porque el cabecilla tiende a sentirse muy superior a los demás y ve a sus subalternos como fichas de manejo. Además, "hay una sumatoria de presión militar, mal manejo del elemento humano en las bacrim y la atractiva ganancia de la recompensa".
Por su parte, el coronel Gustavo Chavarro, comandante (e) de Policía Antioquia, manifestó que parte de las capturas en las que las organizaciones delincuenciales pierdan la cabeza, también se dan "porque la Policía ha consolidado las investigaciones y la gente ha comenzado a confiar más en nosotros. Nos llaman a darnos información valiosa".
Chavarro aseguró que esta información "la complementamos con la obtenida por nuestros hombres de inteligencia, que desarrollan una labor muy importante la cual termina en las operaciones con las que hemos capturado o neutralizado a los integrantes de la guerrilla, las bacrim o la delincuencia común".
La larga lista
Entre los casos de traiciones y muerte está el asesinato de Fabio León Vélez Correa, alias "Nito", sindicado de ser uno de los jefes de "la Oficina", abaleado en una finca en Rionegro (Antioquia), el 2 de septiembre de 2009. Se cree que fueron los mismos miembros de "la Oficina".
O el caso de Daniel Mejía, alias "Danielito", otro de los cabecillas de "la Oficina", desaparecido, según las autoridades, por Carlos Mario Aguilar, alias "Rogelio", quien fue otrora jefe de "la Oficina", y hoy se encuentra preso en E.U.
La lista de las traiciones o delaciones dentro de las estructuras criminales es bastante larga. Las ansias de poder o la plata las hace vulnerables al punto de que uno de sus mismos integrantes se convierte en el Iscariote del lumpen con su poder delator.
En esa vía, esas delaciones han servido para que junto a las acciones de la Fuerza Pública, los que han desangrado al país empuñando las armas y teniendo por ideal la violencia, purguen sus culpas y paguen, incluso con la vida, el daño causado a tantos colombianos.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8