Ante la mirada reprobatoria de gran parte de la sociedad, se comenzaron a erigir en Brasil y Argentina unos muros que, si bien en el primer caso el Gobierno dice que tienen una finalidad ambiental, separarán a los ricos de los pobres.
Es cuestión de tiempo para que la diferencia de clases esté definida por una pared de hormigón, que pretende proteger a los más pudientes alejándolos de quienes consideran peligrosos.
Por lo menos está es la intención explícita del alcalde de San Isidro (Argentina), Gustavo Posse, quien gestó la idea del muro de 1,5 kilómetros de longitud para separar su jurisdicción de su vecino pobre y así combatir la inseguridad de la zona.
Para Maximiliano Saavedra, estudiante de periodismo de la Universidad Abierta Interamericana de Buenos Aires, esto es una réplica de las políticas de E.U., Israel y Brasil y solo puede combatirse demoliendo además de las murallas de cemento las de la indiferencia y el egoísmo.
Por su parte, algunos brasileños miran con escepticismo la construcción de unos muros en 11 favelas de Río de Janeiro. Mientras el Gobierno lo justifica como una barrera ecológica para contener la ocupación en áreas de preservación ambiental, otros aseguran que se trata de una estrategia para acordonar la delincuencia común y, entre otras razones, dificultarles la huida cuando hay redadas.
Esto agravado por la ausencia del Estado en las comunidades periféricas, afirmó a EL COLOMBIANO Marcos Rolim, profesor de Derechos Humanos de la Universidad Metodista en Puerto Alegre, Brasil.
"El único rostro del gobierno que los habitantes conocen es la policía, que es una presencia horrenda porque es una de las policías más violentas del mundo, esto hace que el Estado sea símbolo de exclusión social", comentó Rolim.
Hace falta mucho más que una muralla para garantizarle bienestar a los ciudadanos.
Para Ramón Maya, historiador y profesor de Ciencias Sociales de la Universidad Pontificia Boliviariana, estas barreras mentales y físicas solo se derriban buscando la equidad a través de la salud, la educación y las oportunidades laborales.
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