En pocos días será retirado el plástico verde que rodea las obras de construcción del colegio San Lorenzo para inaugurar la primera gran obra del plan parcial que adelanta la Administración Municipal en esta zona.
Por estos días las labores se concentran en limpiar y darle los últimos retoques a las nueve aulas que tendrán capacidad para 960 estudiantes, al igual que al salón múltiple, el restaurante, la sala de Medellín Digital, la placa polideportiva, el jardín y los parqueaderos.
Las obras de ornato y amoblamiento están listas, lo mismo que el ascensor para discapacitados y el local comercial externo.
En un edificio, ubicado al frente del colegio, 30 familias que vivían en inquilinatos disfrutan del programa de vivienda compartida, pero además esperan ansiosas la apertura del establecimiento.
Una de ellas es Leidy Franco, quien vivía en uno de los inquilinatos del sector con sus tres hijos y le tocaba convivir con personas adictas a la droga.
"Estamos felices con la tranquilidad que ahora tenemos, ya ellos tienen espacio para jugar y sin el temor de que le puedan hacer daño alguno de mis hijos y esperando a que el colegio empiece a funcionar para llevarlos a que estudien", expresa Leidy.
Según el secretario de Educación de Medellín, Felipe Andrés Gil, la ubicación del colegio en ese sector obedeció a que se identificó en esa zona una población muy vulnerable, con índices muy altos de desescolarización, analfabetismo y abandono familiar. "Por eso pensamos que el colegio podía ser el eje estructurante de una intervención social".
Intervención que se hace a través de la gerencia del Centro, con la articulación de todas las Secretarías del Municipio para que sea integral.
Uno de los componentes es el programa buen comienzo, porque se va a trabajar con niños de prejardín y jardín y se va a tener desde transición hasta octavo, pero avanzando hasta llegar a 11.
Para beneficiar a la población adulta de esta zona se tendrá aceleración del aprendizaje para quienes están atrasados en sus niveles de estudio.
"Es un colegio que se vuelve símbolo de un programa que se viene haciendo desde años anteriores llamado la Escuela busca al niño", resalta el funcionario.
Los maestros serán de experiencia, formados con pedagogías activas para una población de alta vulnerabilidad como la que existe allí.
Ya hay matriculados 560 niños y 50 adultos en aceleración y procesos básicos. Funcionará como sección del colegio Héctor Abad, uno de los colegios de calidad que regaló EPM, con una gran experiencia en el manejo de este tipo de población.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8