Otro satélite se abatirá esta semana sobre la Tierra aunque no se sabe el momento exacto. Podría ser en cualquier instante a partir de este viernes.
Se trata del satélite alemán German Roentgen Satellite o Rosat que podría caer sábado o domingo, pero incluso extender la agonía hasta el martes 25. El satélite caerá casi un mes después de que el satélite Uars de la Nasa también reingresara y algunos pedazos cayeran sobre el océano Pacífico.
El Rosat, de 2.400 kilos, un observatorio espacial de rayos X, debería partirse también en pedazos en su reingreso a la atmósfera y sólo algunos alcanzarían el suelo o el mar.
Un reporte de los oficiales aeroespaciales alemanes, cerca de 1.600 kilos de restos del satélite, en esencia unos 30 grandes fragmentos de vidrio y cerámica, podrían sobrevivir el paso a través de la atmósfera.
“No esperamos que otras grandes partes reingresen, excepto el espejo y vidrio así como partes de cerámica, dijo Jan Woerner, de la agencia espacial alemana Deutsches Zentrum für Luft- und Raumfahrt (DLR), a Space.com.
“Durante el reingreso usualmente se queman todos los otros elementos, pero no el vidrio y la cerámica que pueden caer en grandes piezas”.
Las chances de que golpeen alguien en tierra son de 1 en 2.000, un riesgo mucho mayor que el 1 en 3.000 del Uars de la Nasa.
Aunque la agencia alemana rastrea el satélite, es imposible saber dónde caerán los restos hasta dos horas antes. La órbita del Rosat se extiende entre los 53 grados de latitud norte y sur, una gran proporción del planeta, o sea que podría caer entre Canadá y Suramérica. Medellín se encuentra en los 5 grados 14 minutos aproximadamente.
En un comienzo se había estimado que el satélite caería en noviembre, pero la refinación de los cálculos indican que probablemente lo haga esta semana. “Con satélites como Rosat se depende de circunstancias externas”, indicó Woerner. “Por ejemplo el viento solar y cambios en la atmósfera pueden modificar el tiempo de reingreso. Solo tenemos que esperar y observar”.
Rosat fue lanzado en junio de 1990 en asocio con Estados Unidos y el Reino Unido. En 1998 el rastreador estelar se dañó y dirigió la cámara indefinidamente al Sol, dañándose del todo la el aparato. En febrero de 1999 se declaró perdido.