En medio de la tensión por tres réplicas, la más fuerte de 7,2 en la escala de Richter, el derechista Sebastián Piñera recibió la banda presidencial de manos de Michelle Bachelet, la más popular gobernante de la historia chilena.
Luego de una ceremonia corta en la sede del Congreso de Valparaíso, a 500 metros del mar, los siete presidentes suramericanos asistentes, más el príncipe Felipe de España, estuvieron en calma, aunque no evitaban mirar hacia el techo con algo de nerviosismo.
Minutos después se presentó una evacuación y el nuevo mandatario, a través de la televisión estatal, pidió calma y tras la alerta de tsunami llamó a la población costera del centro y sur del país a ubicarse en lugares altos.
Los sismos de ayer ratifican la advertencia de expertos que anticiparon temblores por lo menos dos meses después del terremoto del 27 de febrero y que el nuevo presidente enfrenta una tarea titánica que no esperaba.
Claudio Fuentes, director del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales de Chile, en diálogo con EL COLOMBIANO, habló de tres tareas claves del Presidente: Priorizar la ayuda a los damnificados en el invierno que se aproxima, acelerar la construcción y mejorar la salud y la educación, así como recuperar la institucionalidad del Estado.
Uno de los puntos claros para el analista es que el nuevo mandatario debe enfrentar un gasto público no planeado, teniendo en cuenta que la reconstrucción costaría 30 mil millones de dólares y que, según él, el país no estaba preparado para una tragedia de estas.
Aunque internacionalistas opinan que debido al desastre poco importan las inclinaciones políticas de los gobiernos saliente y entrante, lo que significaría una administración de unidad, el docente difiere de ese concepto.
"Sólo van a seguir funcionarios transitoriamente, por la emergencia", comenta Fuentes, quien afirma que el debate político mostrará diferencias, sobre todo en la financiación de la crisis. "¿Incentivos a la empresa privada para que ésta aumente donaciones o aumento de impuestos?", se pregunta.
Empatía de Uribe y Piñera
Alfredo Rangel, director de la Fundación Seguridad y Democracia, de Colombia, dice que "Piñera siempre puso al gobierno de Uribe como un ejemplo a seguir, en temas como consejos comunitarios y relación con medios de comunicación".
Además, la empatía demostrada desde el arribo del mandatario colombiano para la posesión, entre otras razones por la inclinación de ambos hacia la derecha, significa para Rangel la ratificación de las buenas relaciones.
Inclusive Piñera, un día antes de la posesión, ratificó el respaldo a Colombia en su lucha contra las Farc. Para él, la diferencia ideológica entre Piñera y Bachelet no afecta al Gobierno de Uribe ni ninguno que lo reemplace.
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