La entrega de las obras de remodelación del Pasaje Junín anima a recuperar una costumbre muy nuestra, única, sello identitario de nuestros abuelos, nuestros padres y que, ojalá, mantengamos en su esencia: juniniar.
Nada mejor que volver a esos agradables paseos que, unidos a una buena compañía, bien pueden terminar en una agradable jornada de vitrinas, o tomando el algo en el Astor, en Versalles o en alguno de los locales que nutren esta zona del centro de Medellín.
Salir de compras, buscar una actividad cultural o, simplemente, pasar por Junín, se siente hoy diferente, más tranquilo, más enriquecedor.
Las ciudades vibran en su corazón, en su centro, es allí donde confluyen sus mayores virtudes. Por eso, se vale volver a juniniar.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8