Solo estuvo por encima de Perú (13 puntos), Bolivia (15) y Venezuela (22). Terminó tal como empezó: jugando a nada, con cambios sorpresivos en cada partido, sin una nómina fija. Y, claro, eliminada. La ilusión de volver al Mundial, después de los fallidos intentos de Corea-Japón (2002) y Alemania (2006) estuvo latente, hasta el último partido -siempre peleando la posibilidad de una repesca- pero también dependiendo de los resultados de los demás.
Fue así como se configuró la tercera eliminación directa de Colombia al principal evento deportivo mundial y primero a cumplirse en el continente africano.
Colombia disputó 18 juegos, ganó tan solo 6, igualó 5 y perdió 7; anotó 14 goles y le marcaron 18, para un total de 23 puntos, ocupando el séptimo lugar.
El técnico Eduardo Lara -quien remplazó a Jorge Luis Pinto (5° puesto en ese momento en la Eliminatoria)- no pudo con el encargo y salió por la puerta de atrás dejando otra frustración entre los aficionados.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8