No se ha visto triste ni melancólica. Por el contrario, en su cara se refleja la felicidad de la labor cumplida. Porque Taliana Vargas entregó su corona después de brillar con su belleza, su dulzura y de haber traído el cuarto virreinato universal.
Ahora, quiere dedicarse a su familia, se irá de vacaciones y retomará sus estudios de Comunicación Social e Idiomas en la universidad de Northern Virginia Community College, también trabajará al lado de la organización Donald Trump, en una agencia de modelaje en Nueva York. Pero por ahora no quiere adelantar mucho sobre su futuro, lo único que asegura es que sabremos de ella por mucho tiempo. "Habrá Taliana por siempre", enfatiza la virreina universal.
Su balance no puede ser mejor. Dice que el último año fue de conocimiento y fortaleza extraordinaria.
Siente que creció como mujer, pudo conocer muchos rincones de Colombia y vibrar con las historias de la gente. "Tengo anécdotas y momentos que me quedan para siempre", señala.
También rescata la labor social que realizó. "Uno se sensibiliza al ayudar a más de 180 fundaciones, esto te lleva a tener amor a la patria, tener los pies en la tierra y saber cómo puede ayudar". "Con una sonrisa, se puede dar esperanza al pueblo colombiano", dice sin dejar de sonreír.
Asegura que se dedicó a ser Señorita Colombia, lo asumió como un trabajo de corazón y cree que así lo percibió el país. "Colombia vibró con Taliana Vargas. Mi rol fue apasionado", agrega.
Taliana dejó de ser Señorita Colombia. Aún le faltan unos meses como virreina universal. Su vida poco a poco, vuelve a la normalidad.
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