Ah piedro que debe estar en este momento Diego Forlán con el Pulpo Paul, pues éste pronosticó que el campeón del partido del honor sería Alemania y así aconteció este sábado en el estadio Nelson Mandela de Puerto Elizabeth.
Culminó el encuentro que favoreció 3-2 a los germanos y Forlán daba la impresión de preguntarse ¿por qué terminamos cuartos cuando pudimos llegar más lejos? Eso porque en el minuto 92, llegando al 93, el árbitro mexicano Benito Archundia pitó un tiro libre al borde del área, y Diego lo cobró tan bien que ya se disponía a celebrar su segundo gol de la noche cuando el horizontal, rebelde y desafiante, le devolvió la pelota para ponerle fin al compromiso.
Por eso, Forlán se notó golpeado por la derrota y fue de los pocos que no cambió la camiseta con un colega germano y de los que más se quedó caminando la cancha al final del compromiso 63 de Sudáfrica-2010.
Mientras que Schweinsteiger, lejos el mejor jugador teutón, festejaba el tercer lugar abrazándose y besándose la mejilla con los compañeros, Diego continuaba pensativo hasta que su amigo Diego Lugano lo sacó del letargo invitándolo a agradecer a los hinchas el respaldo que le dieron a Uruguay en la edición 19 de la Copa Mundo.
Ser tercero puede que no haya sido mucho para Alemania, que anotó por intermedio de Muller (27'), Jansen (56') y Khedeira (81'), debido a que repitió la misma posición del campeonato anterior (en esa ocasión goleó 3-1 a Portugal), aunque con un nuevo técnico (Low) y mostrando un futuro enorme con su joven generación de jugadores.
Pero terminar de cuarto tiene que ser magistral para los charrúas, ya que fueron los últimos en clasificar para el continente africano, lo hicieron a través del repechaje y superaron la actuación de los encopetados Brasil y Argentina.
El técnico Óscar Washington Tabárez también se apreció muy tristongo, mientras su colega Low abrazaba a cada uno de los muchachos y con gestos cariñosos les agradecía la actuación.
Claro que perder afecta el ánimo, pero Tabárez terminó cambiando su semblante cuando recordó que Uruguay no hacía una campaña tan respetable e histórica desde México-70.
Si bien de nuevo Alemania se le metió en el camino y lo privó de la medalla de bronce (en 1970 lo derrotó 1-0 por el tercer lugar), gracias a Uruguay, a Diego Forlán y su técnico, el continente de América tuvo representación hasta el penúltimo día del Mundial y demostró que también tiene buen fútbol y jugadores soñadores.
Aunque este sábado los goles de Édinson Cavani y Diego Forlán (uno de los favoritos al galardón de Mejor Jugador), el penúltimo partido del torneo además de abierto, dinámico y benévolo en anotaciones, sirvió para cerrar una gran campaña de Suramérica y darle más puntos al famoso Pulpo Paul porque no ha fallado en sus pronósticos.
Bien por Uruguay, que sin tener la obligación de los grandes, intentó llegar más lejos, pero Holanda y Alemania no se lo permitieron.