Colombia espera que su acuerdo de asociación con la Unión Europea pueda ser firmado en la cumbre UE-América Latina que se celebrará en Madrid a lo largo de 2010, según aseguró este jueves el vicepresidente del país, Francisco Santos.
"Ése es el cronograma que nos hemos fijado", explicó Santos tras reunirse con un grupo de miembros del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia).
El vicepresidente colombiano confió en que la nueva vía de negociaciones bilaterales abierta con la Comisión Europea (CE) después del fracaso del diálogo que los países de la Comunidad Andina (CAN) mantenían con Bruselas permita avanzar rápidamente.
En cualquier caso, Santos aseguró que Colombia mantiene "la puerta abierta" para que Bolivia y Ecuador puedan volver a la mesa de diálogo, "pero sin los vetos que han impuesto" en anteriores ocasiones.
"Creo que la frustración de la UE y de Colombia y Perú es muy grande, porque llevamos dos años en los que no nos pudimos mover en la negociación por las posiciones de Ecuador y de Bolivia, que son muy respetables, pero que no pueden interrumpir la decisión de las sociedades y de los gobiernos de Colombia y de Perú de negociar un tratado de asociación", indicó.
Santos subrayó que se han hecho todos los esfuerzos para tratar de avanzar en las negociaciones "bloque a bloque", pero recordó que en los últimos años no se logró "ningún avance" con ese enfoque.
Optimista El vicepresidente colombiano confió además en que la situación de los derechos humanos en el país, con la polémica de las ejecuciones extrajudiciales incluida, no interfiera en las negociaciones con la UE.
"Si no estuviéramos haciendo nada sí tendría impacto en las negociaciones comerciales, pero mostramos lo que estamos haciendo, resolviendo el problema estructuralmente y sin impunidad", aseguró Santos.
El mandatario colombiano recordó que el Gobierno está "respondiendo" a situaciones graves como ésta y no "tapa los problemas", sino que "los enfrenta y los soluciona".
Santos, que abordó hoy con los eurodiputados las ejecuciones extrajudiciales que actualmente investiga la Fiscalía General de Colombia, aseguró que éste es un "hecho lamentable que nos causa vergüenza, pero en el cual hemos tomados medidas".
El vicepresidente recordó que ya se han retirado del servicio un total de 40 militares de alto grado e insistió en que los responsables responderán además ante la Justicia.
El Ejecutivo, explicó, también ha decidido revisar protocolos de enfrentamiento, el control de armas y los sistemas operativos para que los comandantes puedan alertar y sancionar estos casos. |