¿Por qué la sección de entretenimiento de los noticieros tiene que ver con la vida de los otros? ¿Por qué los seres humanos "se entretienen" viendo el cuerpo y la vida de los "famosos" y todo lo que hacen o dejen de hacer? ¿Eso es entretenimiento? ¿Por qué se rebaja al entretenimiento a meterse en la vida privada de otros?
La respuesta fácil es que "eso pide la gente". Y la pregunta que yo me hago es si eso lo "pedía" la gente antes de que se mostrara en nuestros noticieros nacionales. ¿El televidente, sin saber que ese tipo de contenidos mediáticos existían en otros países, los pedía a los canales nacionales de televisión?
Me parece que muchas veces aquello que a la gente le "gusta" fue previamente impuesto para efectos de mover la registradora. Y mover la registradora es válido en las sociedades del mercado, lo que se cuestiona es la validez moral de lo que se usa para mover el mercado. ¿Todo vale?
Será un tema de nunca acabar, pero sí para pensar. ¿Los responsables de contenidos mediáticos no son capaces de inventarse otra forma de entretener al televidente que no sea voyerista? ¿No existe un público crítico capaz de mostrar su gusto por otro tipo de entretenimiento? (Esto es muy difícil, porque generalmente el gusto es impuesto por aquel que tiene el poder de producir y mostrar. Y con los parámetros estéticos que, esos sí, manejan tan bien, es fácil imponer el gusto).
También hay que pensar en la carga de significado que toda esa parafernalia trae consigo: para muchos, lo más importante en este tiempo es el éxito, y uno de los modelos más atractivo divulgado, multiplicado y legitimado se ve en la sección de entretenimiento y en quienes la presentan.
Así no todos los contenidos mediáticos estén diseñados para educar-formar, ni sea ese su objetivo ni sentido, es lo que finalmente están haciendo (educando o maleducando, formando o deformando). Ante esto, ¿cuál es la responsabilidad moral de los encargados de producirlos?
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