Así cayó el espía del Eln que se infiltró en el Ejército

  • Los investigadores de la Dijín arrestaron a alias “Osama” en una calle de Medellín, adonde había llegado buscando un tratamiento médico para la rodilla. FOTO cortesía policía
    Los investigadores de la Dijín arrestaron a alias “Osama” en una calle de Medellín, adonde había llegado buscando un tratamiento médico para la rodilla. FOTO cortesía policía
  • La Policía recuperó las fotografías que se tomó alias “Osama” cuando estuvo infiltrado en el Ejército Nacional. FOTOs cortesía
    La Policía recuperó las fotografías que se tomó alias “Osama” cuando estuvo infiltrado en el Ejército Nacional. FOTOs cortesía
  • Así cayó el espía del Eln que se infiltró en el Ejército
  • Así cayó el espía del Eln que se infiltró en el Ejército
  • Así cayó el espía del Eln que se infiltró en el Ejército
Por nelson matta colorado | Publicado el 26 de marzo de 2018
Infografía
Así cayó el espía del Eln que se infiltró en el Ejército
en definitiva

Reclutando a un insurgente cercano a “Osama”, la Policía capturó a este cabecilla del Eln, que en 2012 se infiltró en el Ejército.

“No me arrepiento de nada, yo sigo fiel a mi causa revolucionaria”, exclamó el espía al salir de la audiencia de garantías, en el Palacio de Justicia de Medellín. Los agentes que llevaban esposado a alias “Osama” vieron cómo despedía fuego por los ojos. Nadie habría pensado que con apenas 24 años, este muchacho se hubiera infiltrado en el Ejército para después, dejando una senda de sangre y atentados, ser uno de los guerrilleros más temibles del Bajo Cauca.

Este caso de traición y espionaje empezó a incubarse a principios de 2017, cuando en la mesa de diálogos de Quito los delegados del Gobierno y del Eln negociaban el reglamento que regiría las conversaciones de paz.

Mientras aquello sucedía en la capital ecuatoriana, en varios territorios de Colombia continuaba la guerra de 54 años entre la Fuerza Pública y ese grupo subversivo. Los pobladores del Bajo Cauca, una de las subregiones de Antioquia más torturadas por la violencia, se quejaron ante las autoridades por los desplazamientos forzados, amenazas y extorsiones a las que los sometía el frente Héroes de Tarazá, y en particular un comandante apodado “Osama”.

Una víctima dijo que conocía a un hombre de suma importancia para ese cabecilla, quien tenía acceso a campamentos y hacía parte de su esquema de seguridad. Con esa pista entre manos, la Policía le asignó la misión al Grupo contra el Terrorismo de la Dijín.

“Por dos meses hubo seguimientos a esa persona. Se estableció que cada vez que bajaba del monte a los cascos urbanos, compraba whisky Chivas Regal y una marca de cigarrillos que le pedía su jefe, muy difícil de conseguir en la zona: Lucky Strike mentolado de cajetilla negra”, contó a EL COLOMBIANO una persona cercana a la investigación.

Con esa rutina estudiada, los agentes montaron un retén a las afueras del municipio de Yarumal y detuvieron al sospechoso, quien llevaba siete botellas de whisky y 10 cajetillas de Lucky.

- “¿A dónde va con esta mercancía?”, le preguntó un uniformado.

- “Es para la venta, soy comerciante y trabajo por encargo”.

- “No. Nosotros ya sabemos para quién va eso”.

Los policías apartaron al personaje y con un celular le mostraron imágenes de los seguimientos y audios de sus conversaciones con el cabecilla. El hombre quedó en shock, se sintió expuesto, pero en vez de arrestarlo, los agentes le hicieron una propuesta: trabajar para el Estado y ganar un salario, seguridad jurídica, protección para él y su familia y una considerable recompensa.

Lo que tenía que hacer no era simple. Debía convertirse en una fuente confidencial de la Dijín y entregar a su comandante. En su mente masticó las posibilidades y puso los riesgos en la balanza, hasta decir que sí.

Así empezaron las citas clandestinas y conversaciones cifradas entre uno de los investigadores que actuó como agente de control, y este informante que llamaremos Zeta, para salvaguardar su vida.

Durante los meses siguientes, Zeta entraba y salía de los campamentos, como era su costumbre. Con dispositivos ocultos grababa a “Osama” y sus camaradas, e informaba a los policías sobre la composición, armamento y desplazamientos de las escuadras insurgentes.

En una de las reuniones, recordó que “Osama” era instructor de explosivos y táctica militar en el Eln, y que en los cursos siempre se jactaba ante la guerrillerada de haberse infiltrado en el Ejército.

Caballo de Troya

Diego Alberto Barrientos Cano llegó a este mundo en 1993, vástago de una familia campesina de Anorí, Antioquia. En ese entonces el territorio era dominado por el Eln, que lo reclutó a los 15 años de edad.

Empezó sirviendo como miliciano y patrullero raso del frente Compañero Tomás, en Valdivia y Tarazá. Sus compañeros lo llamaron “Osama”, de forma irónica, porque no le gustaba afeitarse su exigua barba, evocando la del siniestro terrorista de Al Qaeda.

Según el expediente policiaco, en 2010 fue enviado a la escuela insurgente Compañero Davidson, donde aprendió trabajo de masas y combate básico. Al año siguiente, su cabecilla “Hamilton” le encomendó la tarea de colarse en el Ejército Nacional, para entender las tácticas del enemigo, comportamientos y puntos débiles, y después retransmitir ese conocimiento a los rebeldes.

Su fachada era prestar el servicio militar obligatorio. El 30/7/11 se incorporó como soldado regular y los asignaron al batallón de Infantería N°41 General Rafael Reyes, en Cimitarra (Santander).

Durante un año fue el caballo de Troya de la guerrilla en las fuerzas del Estado. Recibió entrenamiento castrense, patrulló los caminos y posó de amigo con otros soldados. “Era una persona muy callada, aplicado a la instrucción, aprendió con gran facilidad el manejo de las armas”, precisó un investigador.

Terminó el servicio el 29/12/12 y regresó al frente Compañero Tomás, donde se destacó en combate y se convirtió en la mano derecha de “Hamilton”. El dosier reseña que tuvo un ascenso vertiginoso, recibiendo cursos de explosivista y fuerzas especiales, y que en 2015 lo delegaron para el cobro de extorsiones a ganaderos y mineros en Segovia, Zaragoza y Tarazá.

En 2016, su mentor “Hamilton” traicionó al Eln. Según la Policía, desertó con una fortuna en dinero, mas no alcanzó a disfrutarla. Sicarios del Clan del Golfo le hicieron un atentado en Caucasia; se murió al mes, abandonado en un hospital de Montería.

Su ausencia produjo reacomodos internos. El joven “Osama” pasó por varios cargos, hasta ser designado, en octubre del año pasado, como segundo cabecilla del frente Héroes de Tarazá.

Ahora o nunca

El 09/8/17 fue emboscada una patrulla de Policía en el sector La Culebra de Valdivia, donde un uniformado quedó herido por un tiro de fusil. El 15/9/17 arrojaron granadas a la estación policial de Puerto Valdivia, dejando dos lesionados; también incineraron dos volquetas, un camión y una camioneta en un campamento del Consorcio HidroItuango.

Después de un cese bilateral del fuego pactado en Quito, que duró del 01/10/17 al pasado 9 de enero, las acciones bélicas continuaron el 11/2/18, con la quema de una tractomula en la vía Yarumal-Valdivia y el asesinato del soldado profesional Jhon Jairo Delgado, al día siguiente, cuando trató de impedir que los guerrilleros dinamitaran el puente El Pescado, entre Puerto Valdivia y Tarazá.

Para las autoridades, estos ataques fueron coordinados por “Osama”. La oleada terrorista les metía presión a los agentes de la Dijín que tenían la misión de cazarlo, porque cada semana que se tardaban en atraparlo, había atentados.

La situación empeoró en febrero 10, cuando el Eln ordenó un paro armado de tres días en sus áreas de influencia. Al borde del desespero, los investigadores organizaron una operación en zona rural de Cáceres, vestidos de civil y en vehículos propios de la región. Durante una semana lo buscaron, pero las redes de milicias alertaron a los subversivos de la presencia de gente rara. La comunicación con Zeta se complicó, pues por la reactivación del conflicto, debía moverse constantemente. Los detectives estaban frustrados.

El alma les volvió al cuerpo a finales del mes. A “Osama” empezaron a aquejarlo dos dolores: un síntoma de varicocele y una lesión de rodilla que padeció en diciembre, cuando tuvo una caída en la vereda Peñitas de Tarazá.

Inició gestiones para ir a Medellín, donde sería revisado por médicos y compraría un vehículo para moverse en la ciudad. Zeta advirtió a los agentes de la situación y estos pusieron en marcha un veloz operativo.

El 28 de febrero lo sorprendieron afuera de una compraventa de carros en Laureles, desarmado y sin escolta. Saltaron de vehículos particulares, lo encañonaron y sometieron contra el asfalto. “Osama” no alcanzó a reaccionar, el otrora infiltrado jamás sospechó que la Dijín había permeado también su círculo de confianza.

Zeta y su familia están en el Programa de Protección de Testigos de la Fiscalía. Las autoridades no informaron cuánto dinero recibirá por su ayuda, aunque aseguraron que le alcanzará para empezar otra vida en un lugar lejano.

La audiencia de garantías fue ante el Juzgado Segundo Penal Ambulante de Antioquia, del 2 al 3 de marzo pasados. La Fiscalía 75 contra la Criminalidad Organizada le imputó concierto para delinquir agravado con fines de terrorismo, rebelión agravada y extorsión agravada, por cobros que iban desde los 80 hasta los 200 millones de pesos.

Entre las pruebas, además del testimonio de Zeta, hubo declaraciones de víctimas y comunicaciones interceptadas. A pesar de eso, “Osama” rechazó los cargos. El juez le dictó medida de aseguramiento intramural, que se hizo efectiva el 10 de marzo en la cárcel El Pedregal.

Fue en las afueras de esa audiencia que el muchacho les contó a los investigadores que seguirá fiel a la causa guerrillera, “hasta la muerte”. Con esa declaración extraoficial, a los agentes les quedó claro que este juego de espías no acabará pronto. Por lo menos hasta que, en la mesa de diálogos, el Gobierno y el Eln decidan ponerle fin.

Contexto de la Noticia

el proceso así va la mesa de diálogos con eln

Después de la ruptura del cese el fuego bilateral el pasado 9 de enero, hecho que dejó muertos de lado y lado en la reactivación del conflicto armado, las delegaciones del Gobierno y del Eln retomaron el quinto ciclo de conversaciones en la ciudad de Quito (Ecuador), el 15 de marzo. Luego de una semana de reuniones, los delegados anunciaron que el próximo 2 de abril iniciarán una revisión de la tregua. “Una vez evaluados los informes, se definirán los aspectos políticos y técnicos que permitan dar mandato para el diseño de un nuevo cese el fuego”, publicaron las partes.

Egresado de la U.P.B. Periodista del Área de Investigaciones, especializado en temas de seguridad, crimen organizado y delincuencia local y transnacional.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección