En las faldas del Cerro del Padre Amaya, en San Cristóbal, la quebrada La San Francisca desciende formando una caída de más de 30 metros. Se precipita en medio de un bosque húmedo que airea los pulmones y deleita los ojos y los oídos de los caminantes que se atreven a hacer el ascenso.
La San Francisca es una las 15 microcuencas que abastecen acueductos veredales de Medellín, las cuales pueden ser visitadas por grupos de trabajadores de empresas, investigadores, escolares, universitarios y caminantes.
Con el fin de preservarlas y para despertar un sentido ecológico en los visitantes, la Secretaría de Medio Ambiente diseñó el programa “Guardabosques”. Arrancó en mayo a través de un contrato hecho con la Corporación Parque Arví. En total fueron...